2 de febrero de 2016

Otros mundos (Duetos)








Partiendo de cero

Una fecha en la memoria,
un largo día sin nadie,
y tú que lo envuelves todo.

Un abrazo de la tierra,
la tenue luz de una vela
por despojarme la luna
en noches oscuras.

Quiero invocar al huésped
que viva en tus brazos,
más aún, tentarte
con mi primera caricia.

Mientras deambulo
por el monte de las ánimas,
con mis ojos de lluvia,
sin encontrar el color
preferido de los sueños.

Tiempo que dueles ausente,
miedo en su punto de espera,
una oda a la locura;

de un corazón que no miente
tener prohibido olvidarse,
en soledad, en otros mundos,
en vanas letras suicidas.


(Con Silvia Savall)

















Silencios

Resulta extraño no andar
descendiendo por tu espalda
tras visitar tu sonrisa.

Resulta extraño no ser
de todo lo que deseamos
ni siquiera la mitad.

Extraño resultaría
si mi piel no estremeciera
cuando acercas su caricia.

De tanto y tanto imaginarnos
nuestros ojos se dijeron
lo que nosotros callamos.


(Con Maria Amor Campos)
















Pregúntale al aire

Cuenta a ciertos aires
que llegan de olvidos,
donde van mis sueños,
donde tus orillas;

cuenta que me siento
como una hoja en el agua
buscando un encuentro
al caer la tarde.

Cuenta que aún me abraza
su recuerdo,
que su esencia está sujeta
a mis paredes de silencios;

que dulcemente se besan
nuestras tibias soledades,
que viven con la extrañeza
de caricias olvidadas.

Cuenta de amores eternos
paseando por Granada,
los rincones a escondidas
y un río que quiso ser mar.

Cuenta que la luna no sonríe,
que ya no baja a bañarse
en las fuentes de La Alhambra.


(Con Esther Martínez)
















Caricias de poesía

Las rosas nacen de estrellas
cuando oigo tu voz,
tu lejanía se hace corta
con el sonido del viento,

y vivo despierto
por si abres mis noches,
buscando mi norte,
en lorquianos inviernos
de promesas olvidadas.

Me atreveré a pasar
de puntillas por mis sueños
para escapar
con las alas de los versos,

me atreveré a sellar
en tus labios los poemas,
me dejaré llevar,
y en manos de un niño
serás ilusión.


(Con Raquel Mengual)
















Donde nos perdimos tantas veces

“No todos los caminos 
conducen a Roma”.
Tenía razón,
su arte me hizo sentir
y a las estancias vacías
trajo el frescor de su aroma
para renovar el aire.

Y me hizo recordar,

que las emociones se suben 
a una montaña rusa
para revivir el tráiler
de un verano que acabó,
la adicción por las margaritas
y un barrio lleno de sueños 
en dirección al banquillo 
de las promesas.

“No siempre nos quedará París”.

Tenía razón,
aún sigo por el mismo andén
mientras se cruzan las vidas
buscando casualidades,
observando segunderos
ante paredes ajenas
hasta que muere la tarde
desde mi sombra a su calle
entre certeras caricias,
desnudando las verdades.

Ahora vendrá,

con el latir de una ilusión
en la ciudad que no vimos
y el amor sobre la mesa,
a pesar que nuestros labios 
se suicidaron en el brindis 
de una salida de emergencia.

En ese momento

nos iremos en silencio,
para buscarnos
donde nos perdimos tantas veces.


(Con Silvia Savall)















Tres palabras

Intenté creer,
creer en tantas cosas
que apenas ni creo,

si acaso en palabras
prestas en mi boca,
por sentirte cerca,
por parar el tiempo;

palabras que nacen
de un murmullo:
Sueños,

que saborean tu nombre:
Beso,

que gritan al corazón:
Amar (te).

Intenté creer
y sólo creé palabras
que como manillas locas
giran en torno a ti.


(Con Dolores Leis Parra)















Cronología (a tumba abierta)

Oigo sus pasos llegar,
la misma avenida,
vaivén de los años...
y en un cansado reloj
la vida empieza de nuevo.

Cansado puede el mecanismo
perforar con su paso sobre paso
la avenida,
pero su canto en verde
arroja al aire
el único sentir que no se pierde.

Suerte de haber coincidido
antes de una cuenta atrás
en nuestros mundos lejanos,
con Diego pegado a un balón
y el Duque Blanco en los ochenta.

Desde la Arena de Maratón
el tiempo se releva a si mismo
como una larga cinta de plata vieja
sobre la lágrima y el júbilo,
sobre el sudor del hombre .

La sierpe engañosa y reptante
acelera la marcha
hacia lo inevitable


(Con Susana Giraudo)
















Trazos de azul infinito

Vuelvo con una hora de más
por el contorno de tu rostro
imaginando en las dunas
pétalos de alguna flor,

y la tarde una pintura
con tu sonrisa enmarcada,
su encuentro mi única estación,
tu boca un billete de vuelta.

Cada minuto que pasa
mis ojos se pierden tuyos,
soñando tus manos,
caldeando mis sentidos,

con la misma fuerza
que traviesos rayos de sol
desnudan al amanecer
trazos de azul infinito,

con una misma pasión
atravesando la piel,
en deseados matices
de otras tierras.

Pintas un lienzo
como si no hubiera más paisaje
que mi cuerpo entre tus dedos
y en tus labios mi salvación.


(Con Lou Arroyo)
















Bodas de oro

Si nos sorprende el invierno
deshojando el calendario,
si nos acechan recuerdos
mientras inquietan las manos,
no dejes de hablar...

porque es momento
de escuchar nuestras voces
taciturnas y desnudas
a través de las persianas,

y acordes de algún bolero
que en otro tiempo bailamos,
cuando pudimos ser nada,
antes de querernos todo,
sin velos atrás.


(Con Rocío Cardoso)
















Destellos

Del blanco y negro
a tu colorido
es mi discurrir,
libre de fronteras,
rehuyendo del hombre.

Ni molinos, ni gigantes
ven mi locura,
sólo la belleza
de cuanto se ama
bajo un mismo sol.

Que a través de los cristales,
osa desfigurarse
en sublimes tonadas
dándole armonía a tu sombra.


(Con Arlette Valenotti)















En medio de la tormenta

Dame cobijo en tu pecho
y prometo no rendirme.
Dame calor,
abrázame bien,
afuera lloran las ventanas.

Deja que tu índice acuda a mi boca
en húmeda exploración,
en suave descenso a mi ombligo
recorre un mapa de suspiros,
de abandono, de explosión…

Deja secarse la ropa;
quema por dentro,
anúdame un poco más.
El mundo puede esperar

amaneciendo en tu cama.

(Con Rosa Ayuso)
















La muerte se viste de blanco

La muerte se viste de blanco
con los temores que acuden
de otras tierras a su lado,

por abandono a la suerte
que el mar se traga a su paso,
en blancas miradas sin retorno,
deshabitando ciudades.

Se parte el mundo,
en tu destierro
doce rosas
sobre su lecho.

La muerte se viste de blanco
con hondos ojos oscuros
y su guadaña en lo alto.

Es un asalariado
que nunca descansa
que no detiene sus manos.

Te besa en la frente
y te lleva de paseo
en una barca de hielo
que se ancla en el Hades.

La muerte se viste de blanco
porque lo colores huyen
no desean reposar en su manto
no desean llevarse a niños inmaculados.

Pero, la belleza de la muerte
nunca pasa de largo
cierras los ojos
la boca, los oídos santos.

Y tu cutis, por unos segundo imperecederos
se cubren de porcelana hermosa
de sosiego perfecto.

La muerte se viste de blanco
pasea por la vida que te han dado
no corras, ve despacio.



(Con Anna Genovés)

















Poema inevitable

Letra por letra,
gotas de sal,
copas vacías
sobre la mesa,

tal vez mañana
sean mar
todas las lágrimas
y la tela de tus manos
no esté fría...

Tal vez mañana
cuando caiga la tarde
me vuelva de seda y magnolia
y mi boca llena de rojo
se aprenda el texto de tus labios.

A las flores, trocitos de tu cuerpo,
les reclamo la savia contenida
en los muslos del silencio.

A las aguas sorbos de vida,
en campos de amor sedientos,
por los vientos moldeados.

Letra por letra
posada en mi piel,
dedos de caricias
sobre la hierba.

En la delgada entraña
furiosa del planeta,
desnuda de sus túnicas rosadas,
poema inevitable tu apariencia.

Los sonidos del cuarzo purifican
la codicia que yergue entre
tus piernas,

y el beso caído en el embozo
recoge mi lengua de rubíes,
sujetando la mirada,
como broche de vestido
del fruto que no debo probar.


(Con Rafi Guerra)
















Rompiendo mares

De mis naufragios
un corazón oxidado
en poemas al desamor,

de tus orillas
manos de espuma
trenzando versos.

De mis naves
tus anhelos próximos
tan ausentes,

de tus pecados
mi dolor preso
rompiendo mares...
y silencios.

De mis desvelos
aves nocturnas
explorando alrededores,

de tu sonrisa
cuartos crecientes
reflejados en la arena.

De mi garganta
voz de sirena rota
silenciada en grito,

de tu pecho
el miedo siempre
a ser atrapado por el fuego.


(Con Diana Maura)







“La cantidad de mundos
que con los ojos abres,
que cierras con los brazos”.

(Miguel Hernández)








1 comentario:

  1. Impecable todos los duetos!!!!! Felicitaciones para tod@s!!!!!

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