21 de marzo de 2017

Sobre los tejados








A escondidas

Le puse nombre a un poema
para hacerlo tuyo
y sobre los tejados asomó la luna
para no dejarme solo.

Cuantas veces deseé
haber sido algo,
cuantas veces todo.













Alti sogni

Dove nessuno può arrivare,
non ci posso parlare 
con le nuvole
senza ali per volare
e con gli occhi chiusi.

Dove nessuno può arrivare
perseguire un'altra primavera
e quando la città dorme
chiudere il giorno per trovare.













La vieja tienda

Sus ojos de cielo limpio
alumbran los rincones de mi suerte
cuando es el corazón quien habla.

Tan profundos como mares
que en dos mitades
rompen el pecho,

tan dormidos
que hacen su olvido
estragos mi soledad,

sin rincón por habitar,
sin más andanzas,
cercano al miedo.













Ser y estar

A falta de cariño
abundarán los versos
(si tú no lo remedias)
escritos en la lluvia,

no verá la ciudad 
jamás belleza
como este amanecer.













Bajo el cielo de Tokio

Sobrevivir, 
mirando al cielo,
sin un desplome
la misma niña sentada,
los mismos sueños;

sueños que acunan las hojas
 cuando regresa la lluvia,
sueños para ver crecer 
las flores de su jardín
junto a una casa de té.













Interiores

Veo paisajes dormidos
y piedras brillantes,
olvido las soledades 
cruzando en ámbar
por las páginas restantes;

como a un clavo ardiendo
me agarro a cada segundo,
respirando por tu nuca,
con ganas ya de guardar
toda la ropa de invierno.













Remedios

“Llenamos las carreteras
de fáciles estribillos
y el amor en la memoria”

No había mucho que hacer
un sábado por la tarde
en aquel pueblo de paso
y solo tú supiste apagar
el incendio de mis palabras.













Pétalos dispersos

Para el final de su libro
siempre guardaba Alejandra
con recuerdos de la infancia
en un interior de espejo:

del viento las medias voces,
desolación, tempestades,
manos que cerraban jaulas,
sombras contra los relojes;

guardaba un silencio insomne
que ningún cisne alteró,
guardaba un sueño de amor,
y esa manía de vivir
que la culparon sus noches.













En Madrid

Que los objetos perdidos
por mil lugares pasados,
las flores tras el invierno,
el cielo al caer tarde.

Que el camino transitado,
la terminal de llegadas,
la luna con su misterio…
que todo me recuerde a ti.













Así, sin más

Antes que hoy sea ayer
consumiré cada minuto 
en tus labios,

volveré
a llamarte en sueños,
y a sonreír.





"El desamor 
es un dormitorio 
en distintas casas,
un aire de azufre,
la vil encrucijada
de silencios 
y enarboladas nostalgias"

(Silvia Savall)






No hay comentarios:

Publicar un comentario