28 de abril de 2017

Donde todo comenzó







Poesía, blues y fotos en blanco y negro

Veíamos trenes del norte
pasar desde nuestra casa,
generaciones perdidas
con los bolsillos vacíos.

Veíamos las rasgaduras
en telas de oscuros lienzos,
la vieja calle inundada,
los efectos personales.

Atrás quedaron los blues,
La Noche cerró sus puertas,
atrás la otra realidad
de pausas interminables.

Por ti vendí mi guitarra
y la vieja maquina.
Por ti aquel sol hoy no brilla
y así no debería ser.













Midnight

En el arte de quererte
pinté un cielo para ti,
te dediqué mis poemas
desde la tierra hasta el mar.













Serendipia

Buscando el plato del día,
hartos de ser soledades
deambulando por las calles,
de rozar incertidumbres,
de convencer los temores...

Aunque apenas se encontrasen,
de los espacios en blanco
se han marchado,
y esta vez es verdad.













Flores en la vía

Ayer éramos dos,
no importaba idioma,
ni señas, ni patria...
detrás de una puerta
a falta de oportunidad
había otros mundos.

Ayer a tantos kilómetros
la memoria de lo oscuro
no estaba escrita en los libros.

Ya lo ves
nadie detuvo el reloj,
siguió el movimiento,
seguimos de pie.

Ya lo ves Pasión
(te llamabas entonces)
aún queda tiempo
de no estar solos
y amanecer.













Cuestión de suerte

Cuesta ganar su sonrisa,
abrir el baile de huesos
contra la piel.

Cuesta secarse por dentro
sin agua para humedecer
los labios,

fingir que sigue de espalda,
que no conocen las manos,
vivir o perder.













Altos sueños

Allí donde nadie puede llegar,
allí puedo hablar con las nubes
sin alas para volar
y con los ojos cerrados.

Allí donde nadie puede llegar
persigo otra primavera
y cuando la ciudad duerme
cierro otro día para encontrarte.













Genoveva

Tú que en dos palabras eres el remedio
que no se disuelve moviendo el café,
dices que la vida nunca será amarga
mientras desde el alma
afloren los sentimientos.













Vuelta a casa

Ya no te echaré de menos,
hoy día no toca 
escribir de nosotros.

En otra orilla
la vida llenará su boca
con la pureza del viento,
sus manos prenderán raíces.

En otra orilla
solapados al ocre
recordarán los matices
aún quienes somos.













A quien traspasó la pantalla

De tanto añorar
ha dejado mi alma rota
para venderla al diablo.













Poema 500

“Lucha de gigantes
entre aviones plateados
donde todo comenzó”

Late mi mundo
tocando suelo
años después,

y de este viaje
tú aún tienes los versos
que me quedan por contar.













Epílogo

Inventé,
dediqué,
compartí,
imaginé,
construí,
quise escribir...
y eso fue todo.






"Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte"
.
Luis García Montero