6 de noviembre de 2013

Cuerpo y alma








Un nuevo día

Así te siento,
desde el trasiego y templanza
de versos que tierras labraron,
como lluvia que al caer
riega un campo de recuerdos;

así te siento,
en el sosiego de aquel 
olor a hierba mojada,
sobre cima del Moncayo
siendo guarida de vientos;

así te siento,
cuando el sol vuelve a nacer,
como días que vendrán,
siempre buscando la paz
camino de cualquier tiempo.













Amiga

Cuando te acuerdes de mí
seremos entre la noche
 almas libres por el viento
que el tiempo no se llevó,

seremos una mañana
disfrazada de colegio, 
eterno mundo de dos.
el sitio de mi recreo…

Cuando te acuerdes de mí
soltará lastre un pasado
experto de los problemas,
regresará la inocencia 

y aquella niña de ayer
 que no perdió la esperanza, 
sin dejar de ser pequeña,
 sin querernos separar... 

Porque distancia no habrá 
 que desate nuestros lazos,
llama a la puerta de al lado
cuando te acuerdes de mí. 













La estatua del parque

Al mundo expuesto,
sin ti me falta color, 
en un banco esperaré
verte sí hoy me visitas.

Soy la estatua callada
y fría que te observa 
desde su largo letargo 
de pálida piedra,

mientras tú, 
en telas de desamor 
sigues tejiendo que hacer
con el resto de la vida,

yo, voy con la mirada 
recogiendo muestras 
de tonos cobaltos,
zafiros, turquesas...

No se trata de alas rotas
ni corazones sedientos,
ni parecer una roca
sin alma que enamorar,

ni de ceder la palabra,
ni de elegir otro cielo
donde pintar tu sonrisa;
se trata de respirar

Suenan las campanas,
es un paisaje desnudo
tu sombra mientras se aleja, 
siempre lo fue,

en mi quietud soñaré
con nuevas puestas de sol
donde decorar tu piel 
de atardeceres magenta.













De mis sueños contigo 

Jamás nuestros cuerpos
se mostraron opuestos,
jamás nuestras manos 
se mantuvieron quietas
sin poderse acariciar,

jamás nuestro tiempo 
nos pareció tan eterno,
jamás nuestras ropas
conocieron tan cerca 
mayor deseo en la piel,

y sin querer amanecer
sorprendió la luz del día,
un adiós sin despedida
dejó tras de si otro sueño
donde podernos amar,

de vuelta a la realidad
por los oscuros portales
quizá seremos rivales
en una guerra de besos
como lo fuimos ayer.













Desnudo el cuerpo

Confieso que al cerrar los ojos 
mi vida se resume a ti
y aunque se evapore el mar 
o vista luto la luna
no dejaré de esperarte,

dispuesto a compartir los días 
contigo pacto un amor
que al cielo grita tu nombre
pues morir a estas alturas 
ya es más fácil que olvidarte.

Confieso que mi firmamento
es donde residan tus noches
de blusa roja, tacones,
citas perdidas y el miedo
de no volverte a encontrar.













Versos libres

Puede que se ponga el sol
y hagamos nuestra la luna
mientras canciones al aire
vuelen por robarte un beso,

puede que se pare el tiempo
y de a mi cuerpo dos alas
para escaparme contigo
aun más allá de los sueños.














Desnuda el alma 

Háblame, rompe el silencio
apenas con dos palabras,
que siga en mí tu recuerdo
más allá de estas paredes.

Llévate la soledad
que invade esta madrugada,
la noche no es Berlín
como la luna a los mares.

Háblame de otros lugares,
donde tu voz con el tiempo
no se confunda en la calle
con el ruido de sirenas.

Quiéreme, cuando tú quieras,
quiéreme ahora, mañana, siempre.













En el capítulo anterior

Quizá siendo mas jóvenes
seriamos romance infinito,
como un guion de novela,
al tropezar en alguna acera
y caer al suelo tus libros;

de esos amores imposibles
que tienen un final feliz,
bailando en cada farola,
deseando estar a solas,
juntos viendo amanecer.

Quizá no nos conocimos
porque pasamos de largo
y ninguno se dio cuenta,
o que de alguna manera
no fuese el día y la hora.

Quizá debía ser ahora
y ese destino era aquí
en un sitio diferente,
yo con la ilusión de siempre,
tú con los libros de ayer.














Ausencia

Ahora que no estás aquí
descenderé a los infiernos
y sin quererlo seré:
un alpinista sin pared
o escalón sin escalera,

la razón que se atrinchera
en túneles de desengaño,
un niño sin cumpleaños,
  calle desierta a las doce,

en historial solo un nombre,
el Santo Job sin paciencia,
unas gotas de tu ausencia,
la risa por no llorar; 

alumno sin recuperar
la asignatura pendiente,
pasado sin un presente,
un cuerdo sin su cordura,

besos faltos de ternura 
para dos enamorados,
como un amor olvidado
entre Romeo y Julieta,

una guitarra sin cuerdas,
las notas de una canción
que no alegra por alegrías,
hoy seré mala poesía
aun sin quererlo ser yo.














Un mar de dudas

Hoy sólo puedo quererte,
quererte de norte a sur,
reinventarme dos mil veces
y volverme a tropezar, 

porque no tenerte es llenar 
de versos un mar de dudas,
será beber la vida a tragos 
por los bares de Madrid;

porque no verte es buscar
con los párpados cansados
apuntes de una tristeza
en cuadernos de soledad.

Hoy ya no sé si llamarte
desde el tam tam del deseo
o desde un móvil impaciente
que está pendiente de ti. 














Febrero

Amor mío, quién pudiera
contemplar en las murallas
el descansar de las piedras
al compás de una habanera
bajo tu luna de plata,

esperando al nuevo día
quién te pudiera cantar
por tangos cualquier febrero
o ser aquel poeta en puerto
que dio sus versos al mar.

Quién te pudiera mirar
y desterrar para siempre
el miedo a no verte más

dibujando una sonrisa
en medio de un carnaval
por Mentidero o la Viña,
del Falla a la Catedral.

Quisiera anclar los cerrojos
si así niña de mis ojos
no dejaras nunca
de estar conmigo,

pasear por la alameda
en tardes de primavera,
cuanto tesoro escondido…

pintar un sol de poniente
y luego en el pelo prenderte
clavel de Plaza las Flores.

Quién te pudiera sentir
entre la espuma y la sal,
quién pudiera navegar
llevando rumbo hacia ti,

y al cielo echar a volar 
velas a un viento
de levante por llevar
luz a mis sueños.

(A Cádiz)












Donde quisiera

Mi mundo es como un atlas
de trazos escondidos
y por sus puntos cardinales
siempre me lleva contigo. 

Tu reino figura en mi mapa, 
donde cada sentido
va inaugurando lugares
de apasionados motivos. 





"Si se apagaran las luces
sería una brillante fiesta
quedarme ante tu mirada"










27 de octubre de 2013

Poemas en tierra








Como un cine de verano

No apareciste en la playa, 
quedé esperando para darte la llave
que abría la puerta de mi corazón 
y sedienta de besos se fue la tarde 
hacia otra resaca, a otra despedida,
en párpados de miradas perdidas.

No apareciste en la playa, 
por cielos de plata busqué tu reflejo 
en este agosto que se muere
desgastado ante su brillo,
en el espejo de un mar de estrellas
apostando a la más bella. 

No apareciste en la playa
y me dejaste una noche sin escena, 
como un cine de verano 
sin sábanas blancas, sin arena, 
con una banda sonora enmudecida
y las frases de mi papel vacías.












Escribiéndote

Nos vimos en una poesía,
desde entonces 
imaginamos lugares
donde comernos a versos.











De versos y soledades

De tu letra hoy puedo ver
en desgastados cuadernos
a un silencioso pasajero 
huyendo en cualquier tren, 

donde la palabra fue mayor
que los solares de la mente,
en consignas indecentes 
cuando el odio no venció.

Pasaste de golpe tiempos
de miseria y pandereta,
de bata de cola y peineta,
de ser en París bohemio,

de la trinchera a una cuna,
de un tintero a tu guarida, 
de tragedia y despedidas
en clandestina amargura. 

Descansa lejos de altares
entre reliquias de olvido 
en un desván lo vivido
de versos y soledades,

dejaste aquí tu maleta 
sin llegar a conocernos, 
 “hasta siempre compañero,
hasta la vista poeta”













Cantos de sirena

Si no fui lo que esperaba
y en su corazón no existiera,
si en sus planes yo no estaba
y nunca entrara en su vida,

si es imposible que amara
y esta vez me confundiera
al soñarla en otras aguas
y alejarme de esta orilla,

si en ella no amaneciera,
ni compartiera las lunas
y aunque su boca jamás
se acercará hasta la mía...

Si no la devuelve el mar 
que me la traiga la lluvia.













Cincuenta razones

Tengo devoción por adorarte 
con la pasión en mis ruegos
de un gran amor sin medida.

Tengo soledad al extrañarte
y anhelar hasta tus gestos 
cuando miente la alegría,

Tengo un paraíso terrenal
donde el deseo es colmarte 
de cariño cada día.

Tengo el fuego, la ternura 
y la emoción de desnudar
como una brisa de caricias.

Tengo cincuenta razones 
para poder quererte
y cincuenta más que vendrán
para seguir amándote.













En zona de nadie

Lucía era calles oscuras
y farolas encendidas,
que mostraban la figura 
y esmeralda de sus ojos, 

bien pudo ser y no fue
sin fingir de doble vida
como esas finas señoras
santas esposas de otros,

y no escuchar cada vez 
tras el eco de sus pasos
a voces desconocidas
hirientes desde la sombra. 

Lucía era la inquietud, 
la amante fiel deseada,
la que cuidaba un detalle,
la de espléndida propina,

saco roto de las dudas, 
la verdad y la mentira,
mujer en zona de nadie,
princesa en una gran vía,

en donde se derrumbaron 
sus paredes de cartón
como un castillo de naipes
sobre una acera de alfombra.













De menos hoy

Apenas sé ni quien fui
y siempre volvería a caer
en tus brazos sin remedio
como un niño enamorado
sin todo lo que aprendí,

sin recordar ni mi edad
nunca olvido la ternura
y el cariño que me ofrece
tu entereza en estos días,
cuando no se puede más,

cuando te sirve quererme,
 una sonrisa me basta
al saber que entenderás
que aún pareciendo que sí
nunca te iras de mi mente.

No sé por qué alguien borró
las fechas de mi calendario,
si avanzo lento no grites,
coge estas manos de ayer
y no te enfades mi cielo.













Te imagino

Intento sujetar las horas
y se escapan los días,
mientras todas las letras
me hablan de ti;

te imagino como ahora
dentro de una melodía,
inspirando los poemas
que faltan por escribir,

te imagino en calendario lunar
de mareas que mueven el mundo
y levantan pasiones,

consumiendo de tanto esperar
los relojes que cambian el rumbo
a nuestros corazones,

en vinilos desgastados
por el surco de una voz,
en visiones de futuro
con panorámica irreal,

te imagino en un abrazo,
lejano a cualquier rencor,
sin el ahogar de ese nudo
que deja un punto y final.













Icaro

Cansado de incierta euforia
a infranqueable tormento,
de dialogar con paredes
preso en mi cárcel de ideas,

sin ser un pez de memoria
ni libro en blanco secreto,
de ver tanto pasar trenes
sabiendo que nadie espera,

quisiera volar...

Cansado de pesimismos,
de inútiles argumentos
colapsando este lugar,
unas alas necesito…

hastiado de ver lo mismo
busco ráfagas de viento
que me pueden ayudar
hacia un azul infinito,


donde me lleve mi disfraz,
como pájaro en su vuelo,
entre montañas y cielo,
desde una azotea, en libertad.














La huida

Allí donde nadie puede llegar
se puede hablar con las nubes
sin alas para volar
y con los ojos cerrados.

Allí donde nadie puede llegar
luces confusas bailando
persiguen la primavera
mientras la ciudad aún duerme













En la oscuridad

Ahora que las palabras no riman
es cuando más cerca presiento
tu magia flotando en el aire
entre las notas de una canción,

ya no acechan los demonios,
nada ni nadie puede controlar
la fuerza de este sentimiento,
porque todo lo mueve el amor.

Ahora que no vislumbro el día
y no hay señal de la mañana,
en esta noche de nuevo serás
como arco iris en la oscuridad.


(A Ronnie James)













Polos opuestos

Renunciaré a tiempos
que encogen olvidos
de largos días desiertos,

en soledad devastadora
como quienes añoran
las lágrimas de la luna

hoy noctámbulo me siento
un funambulista perdido,
y no te encuentro...

sin huellas tras las pisadas,
del presente desterradas,
vamos en polos opuestos,

y si para tenerte
no hay otro camino

cantaré lo que no sé decir,
cantaré al amor si duele
cuando la vida duele.














Caballo blanco

Yo también tengo mis dudas
y sueños sin alcanzar,
de mi vida es juez y parte,
nuestro destino, la suerte...

Como tú quiero ser fuerte
  aun con ganas de llorar,
perdonar antes que odiarles,
huir de nostalgias oscuras.

Yo también pude intuir 
que en ese instante me dejaban
y dije "espero que te vaya bien"
con la mirada perdida,

yo también soy lo que ves
y moriría por besarte
como quien espera algo
que no pudiera pasar.













Mi universo

Viendo pasar el tiempo
por ti un alquimista soy,
elaborando me pierdo
sin poder transmutar,

mercurio, azufre y sal,
espíritu, alma y cuerpo.

Viendo pasar el tiempo
desde lo esencial estoy
en un filosofal proceso
imposible de alterar,

tierra, aire, agua, fuego...
y tú el quinto elemento
de mi universo.













De tanto esperar

Desconfiando al azar
y llegar a encontrarnos
será mejor que escribir
cartas de amor a nadie;


mientras que tú y yo
no seamos mentira,
mientras para los dos
vuelva a salir el sol.


Va desde la tierra al mar
la tristeza con su llanto
cuando para seguir
flaquean las fuerzas;


no importa la condición
detrás de cada sonrisa,
no importa de que color
tengas el corazón.


Buscamos lo mismo,
tan iguales y distintos,
aprendiendo a resistir,

con nuestras rarezas.

Caemos de cara o cruz
entre penas y alegrías,
vamos sin remisión
queriendo a la vida.













Cuando no estás

Tú eres mi patria,
mi bandera, mi uniforme;
eres mi credo, 
mi plegaria, mi oración.

Tú eres mis armas, 
mi fiel guerrera, 
eres mi norte…

Yo solo creo en ti
y por ti muero
cuando no estás.















Soledad

Ahora que duermen sus vidas
y se callaron las voces, 
ahora cuando el corazón retumba 
más fuerte en la oscuridad
vendrás a verme.

Vendrás, aunque no quiera, 
vendrás y entrarás en mi cama,
como una intrusa, sin palabras,
cual cómplice fiel compañera,
aunque el amor se muriera
de nuevo vendrás.

Ella es mi deseo, mi sentir,
sabes que es todo y aún así 
sin llamarte intentarás 
ocupar su espacio,
sé que da igual lo que diga
y cuando pida que te vayas
tampoco vas a marcharte.

Antes de que te molestes 
en venir has de saber:
que jamás te diré un "te quiero"
ni entregaré mi alma por ti,
que no sería feliz contigo
ni a ti puedo acostumbrarme;

y si alguna vez te llamé 
fue por aclarar ideas,
lo siento será mejor no verte, 
busca alguien que te quiera 
esta noche más que yo,
no pienso echarte de menos,
pero no me dejes solo.















Cualquier ciudad

Cuantos sueños llevará
ese río de la mano
caminando junto a ti,

cuantas veces seguirán
por donde quiera que vayas
mil maneras de sentir.

Desde el sur de la ciudad
sin importar que destino,
Londres, Lisboa, Milán…

En el corazón no hay sitio
vistiendo de un gris eterno 
que cambie por tus colores.














En sus notas

Quizás de tanto saber 
que en mis sueños ya existía 
me regaló la música de sus labios,

quizás fue como escuchar 
las aves del amanecer 
acariciando su pelo 
la brisa de la mañana. 

Me acercó hasta el mar, 
en sus notas navegué,
tras una sonrisa de niña 
y el dulce de su mirada. 

Sí, ella me eligió, 
y es tan poco este poema 
que espero una luna llena 
para llevarla a su lado.
















Hay un mar

Hay un mar abierto para los amantes
y otro que guarda los naufragios del amor,
un mar de hielo entre amores tan distantes 
esperando desde tierra ver el sol. 

Hay un mar para las notas de un piano 
si nuestras almas bailan en la tempestad,
un mar en calma al sextante con los astros 
que regala una sonrisa de coral.





"Podría romperse el timón, 
las brújulas, los mapas,
desatarse una tormenta…
y en la isla de tu cuerpo naufragar."