27 de octubre de 2013

Poemas en tierra








Como un cine de verano

No apareciste en la playa, 
quedé esperando para darte la llave
que abría la puerta de mi corazón 
y sedienta de besos se fue la tarde 
hacia otra resaca, a otra despedida,
en párpados de miradas perdidas.

No apareciste en la playa, 
por cielos de plata busqué tu reflejo 
en este agosto que se muere
desgastado ante su brillo,
en el espejo de un mar de estrellas
apostando a la más bella. 

No apareciste en la playa
y me dejaste una noche sin escena, 
como un cine de verano 
sin sábanas blancas, sin arena, 
con una banda sonora enmudecida
y las frases de mi papel vacías.












Escribiéndote

Nos vimos en una poesía,
desde entonces 
imaginamos lugares
donde comernos a versos.











De versos y soledades

De tu letra hoy puedo ver
en desgastados cuadernos
a un silencioso pasajero 
huyendo en cualquier tren, 

donde la palabra fue mayor
que los solares de la mente,
en consignas indecentes 
cuando el odio no venció.

Pasaste de golpe tiempos
de miseria y pandereta,
de bata de cola y peineta,
de ser en París bohemio,

de la trinchera a una cuna,
de un tintero a tu guarida, 
de tragedia y despedidas
en clandestina amargura. 

Descansa lejos de altares
entre reliquias de olvido 
en un desván lo vivido
de versos y soledades,

dejaste aquí tu maleta 
sin llegar a conocernos, 
 “hasta siempre compañero,
hasta la vista poeta”













Cantos de sirena

Si no fui lo que esperaba
y en su corazón no existiera,
si en sus planes yo no estaba
y nunca entrara en su vida,

si es imposible que amara
y esta vez me confundiera
al soñarla en otras aguas
y alejarme de esta orilla,

si en ella no amaneciera,
ni compartiera las lunas
y aunque su boca jamás
se acercará hasta la mía...

Si no la devuelve el mar 
que me la traiga la lluvia.













Cincuenta razones

Tengo devoción por adorarte 
con la pasión en mis ruegos
de un gran amor sin medida.

Tengo soledad al extrañarte
y anhelar hasta tus gestos 
cuando miente la alegría,

Tengo un paraíso terrenal
donde el deseo es colmarte 
de cariño cada día.

Tengo el fuego, la ternura 
y la emoción de desnudar
como una brisa de caricias.

Tengo cincuenta razones 
para poder quererte
y cincuenta más que vendrán
para seguir amándote.













En zona de nadie

Lucía era calles oscuras
y farolas encendidas,
que mostraban la figura 
y esmeralda de sus ojos, 

bien pudo ser y no fue
sin fingir de doble vida
como esas finas señoras
santas esposas de otros,

y no escuchar cada vez 
tras el eco de sus pasos
a voces desconocidas
hirientes desde la sombra. 

Lucía era la inquietud, 
la amante fiel deseada,
la que cuidaba un detalle,
la de espléndida propina,

saco roto de las dudas, 
la verdad y la mentira,
mujer en zona de nadie,
princesa en una gran vía,

en donde se derrumbaron 
sus paredes de cartón
como un castillo de naipes
sobre una acera de alfombra.













De menos hoy

Apenas sé ni quien fui
y siempre volvería a caer
en tus brazos sin remedio
como un niño enamorado
sin todo lo que aprendí,

sin recordar ni mi edad
nunca olvido la ternura
y el cariño que me ofrece
tu entereza en estos días,
cuando no se puede más,

cuando te sirve quererme,
 una sonrisa me basta
al saber que entenderás
que aún pareciendo que sí
nunca te iras de mi mente.

No sé por qué alguien borró
las fechas de mi calendario,
si avanzo lento no grites,
coge estas manos de ayer
y no te enfades mi cielo.













Te imagino

Intento sujetar las horas
y se escapan los días,
mientras todas las letras
me hablan de ti;

te imagino como ahora
dentro de una melodía,
inspirando los poemas
que faltan por escribir,

te imagino en calendario lunar
de mareas que mueven el mundo
y levantan pasiones,

consumiendo de tanto esperar
los relojes que cambian el rumbo
a nuestros corazones,

en vinilos desgastados
por el surco de una voz,
en visiones de futuro
con panorámica irreal,

te imagino en un abrazo,
lejano a cualquier rencor,
sin el ahogar de ese nudo
que deja un punto y final.













Icaro

Cansado de incierta euforia
a infranqueable tormento,
de dialogar con paredes
preso en mi cárcel de ideas,

sin ser un pez de memoria
ni libro en blanco secreto,
de ver tanto pasar trenes
sabiendo que nadie espera,

quisiera volar...

Cansado de pesimismos,
de inútiles argumentos
colapsando este lugar,
unas alas necesito…

hastiado de ver lo mismo
busco ráfagas de viento
que me pueden ayudar
hacia un azul infinito,


donde me lleve mi disfraz,
como pájaro en su vuelo,
entre montañas y cielo,
desde una azotea, en libertad.














La huida

Allí donde nadie puede llegar
se puede hablar con las nubes
sin alas para volar
y con los ojos cerrados.

Allí donde nadie puede llegar
luces confusas bailando
persiguen la primavera
mientras la ciudad aún duerme













En la oscuridad

Ahora que las palabras no riman
es cuando más cerca presiento
tu magia flotando en el aire
entre las notas de una canción,

ya no acechan los demonios,
nada ni nadie puede controlar
la fuerza de este sentimiento,
porque todo lo mueve el amor.

Ahora que no vislumbro el día
y no hay señal de la mañana,
en esta noche de nuevo serás
como arco iris en la oscuridad.


(A Ronnie James)













Polos opuestos

Renunciaré a tiempos
que encogen olvidos
de largos días desiertos,

en soledad devastadora
como quienes añoran
las lágrimas de la luna

hoy noctámbulo me siento
un funambulista perdido,
y no te encuentro...

sin huellas tras las pisadas,
del presente desterradas,
vamos en polos opuestos,

y si para tenerte
no hay otro camino

cantaré lo que no sé decir,
cantaré al amor si duele
cuando la vida duele.














Caballo blanco

Yo también tengo mis dudas
y sueños sin alcanzar,
de mi vida es juez y parte,
nuestro destino, la suerte...

Como tú quiero ser fuerte
  aun con ganas de llorar,
perdonar antes que odiarles,
huir de nostalgias oscuras.

Yo también pude intuir 
que en ese instante me dejaban
y dije "espero que te vaya bien"
con la mirada perdida,

yo también soy lo que ves
y moriría por besarte
como quien espera algo
que no pudiera pasar.













Mi universo

Viendo pasar el tiempo
por ti un alquimista soy,
elaborando me pierdo
sin poder transmutar,

mercurio, azufre y sal,
espíritu, alma y cuerpo.

Viendo pasar el tiempo
desde lo esencial estoy
en un filosofal proceso
imposible de alterar,

tierra, aire, agua, fuego...
y tú el quinto elemento
de mi universo.













De tanto esperar

Desconfiando al azar
y llegar a encontrarnos
será mejor que escribir
cartas de amor a nadie;


mientras que tú y yo
no seamos mentira,
mientras para los dos
vuelva a salir el sol.


Va desde la tierra al mar
la tristeza con su llanto
cuando para seguir
flaquean las fuerzas;


no importa la condición
detrás de cada sonrisa,
no importa de que color
tengas el corazón.


Buscamos lo mismo,
tan iguales y distintos,
aprendiendo a resistir,

con nuestras rarezas.

Caemos de cara o cruz
entre penas y alegrías,
vamos sin remisión
queriendo a la vida.













Cuando no estás

Tú eres mi patria,
mi bandera, mi uniforme;
eres mi credo, 
mi plegaria, mi oración.

Tú eres mis armas, 
mi fiel guerrera, 
eres mi norte…

Yo solo creo en ti
y por ti muero
cuando no estás.















Soledad

Ahora que duermen sus vidas
y se callaron las voces, 
ahora cuando el corazón retumba 
más fuerte en la oscuridad
vendrás a verme.

Vendrás, aunque no quiera, 
vendrás y entrarás en mi cama,
como una intrusa, sin palabras,
cual cómplice fiel compañera,
aunque el amor se muriera
de nuevo vendrás.

Ella es mi deseo, mi sentir,
sabes que es todo y aún así 
sin llamarte intentarás 
ocupar su espacio,
sé que da igual lo que diga
y cuando pida que te vayas
tampoco vas a marcharte.

Antes de que te molestes 
en venir has de saber:
que jamás te diré un "te quiero"
ni entregaré mi alma por ti,
que no sería feliz contigo
ni a ti puedo acostumbrarme;

y si alguna vez te llamé 
fue por aclarar ideas,
lo siento será mejor no verte, 
busca alguien que te quiera 
esta noche más que yo,
no pienso echarte de menos,
pero no me dejes solo.















Cualquier ciudad

Cuantos sueños llevará
ese río de la mano
caminando junto a ti,

cuantas veces seguirán
por donde quiera que vayas
mil maneras de sentir.

Desde el sur de la ciudad
sin importar que destino,
Londres, Lisboa, Milán…

En el corazón no hay sitio
vistiendo de un gris eterno 
que cambie por tus colores.














En sus notas

Quizás de tanto saber 
que en mis sueños ya existía 
me regaló la música de sus labios,

quizás fue como escuchar 
las aves del amanecer 
acariciando su pelo 
la brisa de la mañana. 

Me acercó hasta el mar, 
en sus notas navegué,
tras una sonrisa de niña 
y el dulce de su mirada. 

Sí, ella me eligió, 
y es tan poco este poema 
que espero una luna llena 
para llevarla a su lado.
















Hay un mar

Hay un mar abierto para los amantes
y otro que guarda los naufragios del amor,
un mar de hielo entre amores tan distantes 
esperando desde tierra ver el sol. 

Hay un mar para las notas de un piano 
si nuestras almas bailan en la tempestad,
un mar en calma al sextante con los astros 
que regala una sonrisa de coral.





"Podría romperse el timón, 
las brújulas, los mapas,
desatarse una tormenta…
y en la isla de tu cuerpo naufragar."










16 de octubre de 2013

Pasajes del corazón




"Semper liberi ut ventum
sicut libero quod verbum"




Al viento

Abro la puerta
despertando al mundo
y en versión original
la vida entiendo,

entre hablar o callar
prefiero no escuchar
las agujas del reloj
mientras espero.

Paseo mi personaje
improvisando el guion
en secundario papel
de renglones torcidos,

persiguiendo quimeras
en un mundo terrenal,
intentando ser feliz
aunque sea relativo.













Mi inspiración

En poemas sobre el mar
la belleza encontraré
del color de tu mirar,

fuente de mi inspiración,
la razón de mi existir,
la dueña de mi corazón...

Mis manos buscan tus manos
y no te encuentran,
mis notas buscan tu nota,
si tú supieras

que muero en cada verso,
que más de una palabra
lleva parte de ti
y cada letra un beso.













Madre

De ti aprendí a ser mejor
a vivir sin renunciar
creyendo en aquel amor
que se da sin pedir nada.

Por ti busqué una razón
para echar la vista atrás
donde los sentidos van
remendando las heridas.

Vi el pasado en un instante
expirar su último aliento
en un despiadado otoño
de sonrisa desahuciada.

Vi encogerse las paredes
cuando apagaron las luces
y llegar sombras de tristeza
por las cuatro esquinas.

Si yo pudiera otra vez
volver a los diecisiete
como cantaba Violeta...
pero sin darme cuenta
de no saber qué rezar
me he vuelto piedra.













Naufragio

A un océano de pasión icé mis velas,
desafié los vientos por quemar naves,
por el licor de unos labios
apostando a cara o cruz toda la suerte.

Me alejó de madrugada una tormenta,
después de naufragar en su cuerpo
aquellos ojos dejaron de ser mi faro
y en tierra firme me quedé inerte.

Fueron sus besos castillos de arena
inundados a la orilla del deseo,
las musas contra la marea,
sin ella para siempre...


Como pirata sin bandera
que un día perdió su tesoro,
el volcán se hizo hielo y de tanto frío
en la isla del amor vieron las nieves.













Cae la tarde

Esta tarde al recordarte
estabas aquí,
por unos segundos
al verte sonreír
bajo la lluvia caminando
te deje marchar...

Aunque cambia el tiempo
siempre espero
que traiga el viento
a un resquicio tu voz
y espante el silencio
que hay alrededor,
en la distancia la pena se va
por la escalera al cielo sin saber
que no puedes volver.

Esta tarde al recordarte
fue como sentir
el llanto de un amigo
y no sobrevivir
a ser como ave de paso
en la inmensidad.













Marzo

Tú no sabes
que esperan viejos lugares
que no anduvimos a tiempo
el eco por las aceras
de tus botas al pasar.

Tú no sabes
que soy como soplo de brisa 
que transita por tu pelo,
que he buscado tu sonrisa
por amaneceres nuevos.

Tú no sabes
que en tu fresco manantial
por permanecer soy roca, 
que estoy en la aurora boreal
o en el vaivén de las olas;

tan cerca la primavera
y no me deja el invierno,
voy preguntando por ti,
pero tú no lo sabes.












Vera

Es el deseo de verte
desde un paisaje sin ti,
es la ilusión de quererte
en esta noche…

Porque tu aroma lo impregnó todo
y hoy cada frase lleva tu nombre.













Por existir

Voy a llenar este espacio
con tu presencia,
envuelto en una nube
donde la realidad
revela la imagen
de tu existencia,

amor, en cada esbozo
veras sinceridad.

Para atravesar los muros
de la conciencia,
para seguir tras la huella
de la verdad
en un lienzo
busco la esencia,

amor, en cada trazo
hallarás lealtad.

Por existir todo te lo daba,
mi norte, mi alma, mi vivir,
mi corazón y las ganas de sentir,
yo aquí sin ti no pinto nada.













Nocturno

Una llama invisible
que va consumiendo
las horas en vela
acotando el universo,

un deseo intangible,
un ápice de esperanza,
presagio y certeza,
tempestad y calma;

fuerza insuperable
refugiada en la dulzura,
más que un sentimiento,
fiel amante, la locura;

arpegio en el viento
de emociones desatadas,
desafío en el miedo,
ilusiones renovadas…

ni contigo ni sin ti
se extingue el fuego,
ni contigo, ni sin ti.














París

Lejos la ciudad,
la vida en blanco y negro,
las mismas fotos,
las mismas caras,

del cajón del mal recuerdo
hoy tiré la llave
y no guardé nada,

porque necesito volver
a saber de ti
para vivir cerca del suelo,
seguiré tus pasos sin saber
como bailar,

tal vez sea tan fácil
como perder el control
al rozar tu piel,
lejos la ciudad.













Otra vida

De un mal augurio presente
condenado al abandono
dejó la fábrica en su empeño
sombras endrinas de ojos
y oscuridad en los días,

reciclarán nuestros restos
en hondonadas de fracaso,
los que por nada perdieron
 indiferencia al desalojo
desde la quietud de arriba.

Somos una parte del final
el apurado último trago,
un número más en la lista,
el lastre que va cediendo,
eslabón más de su cadena;

como frase en el cristal
que no resbala en la mente
de razón más indignada,
sin daciones, somos esos
que se devora el sistema…

Si no tienes nada esperas,
ante el caer levantarse
aún con los pies tan cansados
sin ver un Dios verdadero
ni un mismo sol de justicia

Antes que viejos demonios
visiten para quedarse
recogeremos los bártulos
y empezaremos de cero
aunque nos hiera la vida.













Amaneciendo

En el cielo la mañana,
en la tierra mil razones
para que no te abandone
y nunca dejar de amarte.

Se llevó la madrugada
hacia ti mis deseos,
imaginando tus besos,
dándole celos al aire.

Soñé que estando contigo
despertaba en tu sonrisa,
la veía aún más bonita,
como flor inalcanzable.

Y ahora
que te he encontrado
no quiero estar solo,
nunca más solo,
quédate a mi lado.















Línea 9

Un día más de esos,
malas noticias,
la hora punta,
lo cotidiano,

se pierde en el metro
la gente, sus prisas,
parecen escapar
¿pero a donde?

Buscarse la vida,
volviendo a caer,
tan lejos de ti
yo sigo soñando

que por la avenida
te veo aparecer,
¿de aquí al cielo?
el sol se esconde.














Cien veces

En mi oración 
eras adjetivo,
de mi canción
la letra por llegar
y en la oscuridad
tu nombre. 

Mar en calma,
amor ausente
al llegar el alba,
mi voz te llama
al despertar
y no respondes.

Buscar el calor de un beso
en el verano de tu boca,
a la orilla de tu cuerpo
y sentir que el corazón
cien veces no se equivoca.















Pequeño mundo 

Puedes variar
el signo de los días,
marcar el ritmo
a tu canción,
pequeño mundo
a tus pies.

Tienes la libertad
y atrevimiento,
como alegría
que nos da el sol
para en lo oscuro 
jamás temer,

querer es poder,
nada que perder
donde nadie 
es más que tú.

Tanto por andar,
descubrir la vida,
pinta el destino 
de otro color,
pequeño mundo
a tus pies.















En su orilla

Mis ojos dan luz verde a tus encantos,
como el eco de un océano oigo tu voz
"Ánclame a ti, entra en mi pecho,
ocúltame en una máscara de besos"

Hierve mi sangre por tu ancho mar
mareando con sus curvas mis sentidos,
que las caricias de los dedos se derramen
de la belleza más ardiente a lo infinito.

Como la brisa caer por tu pelo
lentamente deslizándose al abismo,
hasta morir y renacer junto a tu lecho,
recobrando de unos labios lo vivido















Lunático

A veces llegas lejana 
cuando ya no te esperaba, 
alumbrando el horizonte 
por un pequeño resquicio. 

A veces llegas tan llena 
y desprendes tanta magia
que hasta podría besarme
en una cima contigo.

A veces llegas creciente
arrebatándome el alma,
de tu influencia alimento
los amores por venir.

A veces llegas tranquila
sobre colinas nubladas
 y apaciguas con tu encanto 
el milagro de existir. 

Cada día sabes que estaré 
cuando se esconda el sol
más allá de las montañas
deseando volverte a ver.














Al límite

Ahora sé porque no he olvidado
lo que fue vivir contra las cuerdas. 
reía del mundo y sus alrededores
a veces dulce, otras a palo seco,
desde causante excusa sin motivo. 

Tenían un mar las calles por castigo 
y otro más de consuelo que ocultaba 
tras unas gafas de cantante de rock,
como si fuera una estrella invisible
que la mañana no podría consumir.

Ahora sé porque nunca he querido 
reparar el daño que me causaba 
aquella maldita vida a contrarreloj,
apurando la constancia al límite
sin entender que tiraría de mí.

Ella era ese refugio y me ha dejado 
la angustia de una sala de espera 
y una cama de anestesias menores
donde nunca regresarán los sueños
que en nuestras bocas tuvimos.














Mi pecado

No prometeré lunas
ni soles, ni estrellas…

No necesito escribir,
ya tienes mi alma.















Amada 

Por el aire tu silencio
de repente me ha llevado
en este atardecer tan frío
a esperarte en un portal,

donde volvería a decirte
que mi corazón te nombra 
a cada paso, a todas horas, 
no podría quererte más…

y mentiría si ahora niego
que deseo sellar tus labios
con el calor de los míos
como la primera vez,

que desde aquel juramento,
por muy lejos que tú estés
de mi nunca te habrás ido 
porque no te olvidaré,

y cuando lleguen temores 
remontaré hasta el pasado
para no ver que tu ausencia 
es caminar sin ilusiones,

vida, ya se acerca la noche, 
voy a ir recogiendo mi llanto
y el pañuelo de las penas 
mientras te cambio las flores.















Reverso

Como sabor de buen vino
de ti la mejor cosecha
enamorando sentidos,

desnudando primaveras, 
vistiendo la realidad, 
cuando tu imagen
habita en mi cabeza,

y si hoy te extraño
dime que tú también,
aunque me mientas.















Cada domingo

Si regresan los temores
y tú no estás a mi lado
no escucharé las canciones
que se escaparon contigo, 

porque al verme solitario
es cuando más necesito
tener cerca tu cariño 
y no avivar el recuerdo,

de paseos por el parque,
de inolvidables momentos,
de ponerle a cada instante
todo el alma a una ilusión,

y un corazón que se parte
según se acerca la hora,
ese que por dentro llora
siempre al decirnos adiós.

Amores,
el mayor de mis amores
en un marco de colores
entre bellas emociones
una caja de sorpresas.

El cielo,
yo no creo en otro cielo
si aquí tengo lo que quiero
con o sin los pies en el suelo
espera la misma respuesta, 

no pensaré cuantos años 
vamos dejando atrás
ni separa este quebranto
lo que he sido y serás, 

cada domingo apurando
antes que una vez más
llegue nuestra despedida,

así es la vida,
una razón, así es la vida
a veces para ser feliz
y en otras lejos de ti 
sabiendo que mientras viva

no habrá nadie como tú
que a mi camino la luz
lleve con una sonrisa.














Cedo la palabra

Cedo la palabra
a quien me quiera leer,
a causas mejores
que ahora debieran tenerla.

Cedo la palabra
a quien la vida conmueva
desde las bocas del hambre,
a los que miran al cielo.

Cedo la palabra
a una razón que pudiera
en el silencio ser grande,
a las voces de la calle,
a los que no la tuvieron.