31 de diciembre de 2017

Cosas de dos

 







Partiendo de cero

Una fecha en la memoria,
un largo día sin nadie,
y tú que lo envuelves todo.

Un abrazo de la tierra,
la tenue luz de una vela
por despojarme la luna
en noches oscuras.

Quiero invocar al huésped
que viva en tus brazos,
más aún, tentarte
con mi primera caricia.

Mientras deambulo
por el monte de las ánimas,
con mis ojos de lluvia,
sin encontrar el color
preferido de los sueños.

Tiempo que dueles ausente,
miedo en su punto de espera,
una oda a la locura;

de un corazón que no miente
tener prohibido olvidarse,
en soledad, en otros mundos,
en vanas letras suicidas.

(Con Silvia Savall)















Silencios

Resulta extraño no andar
descendiendo por tu espalda
tras visitar tu sonrisa.

Resulta extraño no ser
de todo lo que deseamos
ni siquiera la mitad.

Extraño resultaría
si mi piel no estremeciera
cuando acercas su caricia.

De tanto y tanto imaginarnos
nuestros ojos se dijeron
lo que nosotros callamos.

(Con María Amor Campos)
















Pregúntale al aire

Cuenta a ciertos aires
que llegan de olvidos,
donde van mis sueños,
donde tus orillas;

cuenta que me siento
como una hoja en el agua
buscando un encuentro
al caer la tarde.

Cuenta que aún me abraza
su recuerdo,
que su esencia está sujeta
a mis paredes de silencios;

que dulcemente se besan
nuestras tibias soledades,
que viven con la extrañeza
de caricias olvidadas.

Cuenta de amores eternos
paseando por Granada,
los rincones a escondidas
y un río que quiso ser mar.

Cuenta que la luna no sonríe,
que ya no baja a bañarse
en las fuentes de La Alhambra.

(Con Esther Martínez)













Caricias de poesía

Las rosas nacen de estrellas
cuando oigo tu voz,
tu lejanía se hace corta
con el sonido del viento,

y vivo despierto
por si abres mis noches,
buscando mi norte,
en lorquianos inviernos
de promesas olvidadas.

Me atreveré a pasar
de puntillas por mis sueños
para escapar
con las alas de los versos,

me atreveré a sellar
en tus labios los poemas,
me dejaré llevar,
y en manos de un niño
serás ilusión.

(Con Raquel Mengual)













Donde nos perdimos tantas veces

“No todos los caminos 
conducen a Roma”.
Tenía razón,
su arte me hizo sentir
y a las estancias vacías
trajo el frescor de su aroma
para renovar el aire.

Y me hizo recordar,
que las emociones se suben 
a una montaña rusa
para revivir el tráiler
de un verano que acabó,
la adicción por las margaritas
y un barrio lleno de sueños 
en dirección al banquillo 
de las promesas.

“No siempre nos quedará París”.
Tenía razón,
aún sigo por el mismo andén
mientras se cruzan las vidas
buscando casualidades,
observando segunderos
ante paredes ajenas
hasta que muere la tarde
desde mi sombra a su calle
entre certeras caricias,
desnudando las verdades.

Ahora vendrá,
con el latir de una ilusión
en la ciudad que no vimos
y el amor sobre la mesa,
a pesar que nuestros labios 
se suicidaron en el brindis 
de una salida de emergencia.

En ese momento
nos iremos en silencio,
para buscarnos
donde nos perdimos tantas veces.

(Con Silvia Savall)













Tres palabras

Intenté creer,
creer en tantas cosas
que apenas ni creo,

si acaso en palabras
prestas en mi boca,
por sentirte cerca,
por parar el tiempo;

palabras que nacen
de un murmullo:
Sueños,

que saborean tu nombre:
Beso,

que gritan al corazón:
Amar (te).

Intenté creer
y sólo creé palabras
que como manillas locas
giran en torno a ti.

(Con Dolores Leis Parra)













Cronología 
(a tumba abierta)

Oigo sus pasos llegar,
la misma avenida,
vaivén de los años...
y en un cansado reloj
la vida empieza de nuevo.

Cansado puede el mecanismo
perforar con su paso sobre paso
la avenida,
pero su canto en verde
arroja al aire
el único sentir que no se pierde.

Suerte de haber coincidido
antes de una cuenta atrás
en nuestros mundos lejanos,
con Diego pegado a un balón
y el Duque Blanco en los ochenta.

Desde la Arena de Maratón
el tiempo se releva a si mismo
como una larga cinta de plata vieja
sobre la lágrima y el júbilo,
sobre el sudor del hombre .

La sierpe engañosa y reptante
acelera la marcha
hacia lo inevitable

(Con Susana Giraudo)













Después de amar

Si nos sorprende el invierno
deshojando el calendario,
si nos acechan recuerdos
mientras inquietan las manos,
no dejes de hablar...

porque es momento
de escuchar nuestras voces
taciturnas y desnudas
a través de las persianas,

y acordes de algún bolero
que en otro tiempo bailamos,
cuando pudimos ser nada,
antes de querernos todo,
después de amar.

(Con Rocío Cardoso)













Destellos

Del blanco y negro
a tu colorido
es mi discurrir,
libre de fronteras,
rehuyendo del hombre.

Ni molinos, ni gigantes
ven mi locura,
sólo la belleza
de cuanto se ama
bajo un mismo sol.

Que a través de los cristales,
osa desfigurarse
en sublimes tonadas
dándole armonía a tu sombra.

(Con Arlette Valenotti)













Rompiendo mares

De mis naufragios
un corazón oxidado
en poemas al desamor,

de tus orillas
manos de espuma
trenzando versos.

De mis naves
tus anhelos próximos
tan ausentes,

de tus pecados
mi dolor preso
rompiendo mares...
y silencios.

De mis desvelos
aves nocturnas
explorando alrededores,

de tu sonrisa
cuartos crecientes
reflejados en la arena.

De mi garganta
voz de sirena rota
silenciada en grito,

de tu pecho
el miedo siempre
a ser atrapado por el fuego.

(Con Diana Maura)













Fue suficiente 

Tal vez en el intento de huida
olvidamos el equipaje 
más importante de nuestra vida,
la ocasión de saber mirarse.

Tal vez formarán parte
de mis manos tus caderas,
quizás otra primavera
lleve mis pasos contigo

(enamorar)

Rendirse en desespero,
encuentro fortuito, tropezar
y caer sin olvido.

(Con Mabel Fernández)













No se lo digas a nadie

Una vez más
la noche dio rienda suelta
ante su eterna belleza;

la vida fue una sonrisa,
mi mundo fueron sus besos,
el cielo puede esperar.          

Una vez más
me llenas de ciudades cálidas,
de terrazas con siempres
y calles con tu luz singular.

Tierna voz que abrigas
los espejos rotos de mi nombre;
naciste para mí
entre cien palabras alentosas.

Una vez más
María baila
y se para el tiempo.

(Con Silvia Savall)













A flor de piel

Me aposenté en su mirada
y en las puertas de su amor,
vive pernoctando mi alma;
no te fugues pensamiento,

si solo puedes llegar
en sueños hasta su almohada
deja pues allí tus versos,
mientras viene la alborada.

A las puertas de su amor
deriva versos
la madrugada

A las puertas de su amor
llevo roto el corazón
y lunas tristes
en la mirada.

(Con Mari Amor Campos)













Ahora y siempre

De todos mis pecados
eres el que siempre cometo.
De todos mis infiernos
al que siempre regreso.
De mis mandamientos
el único que cumplo.
De mis caminos
el que siempre ando.

De cada amanecer
eres luz de nuevo día.
De cada palabra al viento
la que dice la verdad.
De los amores
el que aún queda por vivir.
De los sentidos
el que me dejan tus labios.

Mi más dulce delirio

Eres todo, todo para mí

(Con Raquel Miranda)













Sueño de amor

Seguiré en tus noches
bajo la atenta mirada de farolas.

Dejaré mi ventana abierta
por si decides hablarme.

Inventaré frases,
un lugar donde quedarnos…

y siempre que duerman
volveré a buscarte.

(Con Amor Pérez Egea)













Somos los siguientes

Escucho el viento gemir
cuando tú piensas en mí.
Gemidos ahorcados
en un incierto destino.
Gemidos que abren la puerta
a una bohemia melancolía
que se retuerce en la mesura
de unos besos endulzados
con los restos de tu hiel.

Horas que intento dormir
de mi mente suelo huir
en busca de estrellas
que alumbren mi vida.
Todos los caminos
conducen a esta locura
sin mirar atrás,
ni ver nubes negras,
sólo noches por tu piel.


(Con Gema Cepeda)














Ninguna noche es la misma

Soñé que me querías 
en la rima de un poema,
con tus hilos de colores 
enredando nuestra risa.

Soñé que fuiste mía 
hace ya mucho tiempo
y que te has olvidado de mí 
y de mis caricias.

Llévate la soledad
que hoy me está matando,
dime que nada es mentira,
blanca luna, déjame ir.

(Con Maite García-Nieto)













Vuelta de hoja

Yo estaré sola, pero tú no;
tú ríe, tú vuela,
y cierra por fuera
que la vida es mucho más.

Déjame una eternidad,
más en el cielo de tus
ojos…que use mi tinta,
cuando mi cuerpo
termine de volar.

Soy la del abismo en letras,
la que voló a ras de piel y 
acabó con las alas rotas
en este cielo de papel.

(Con Elena Yust Larrabeiti)













Sobre las olas

Sobre el corcel de las olas
voy cabalgando sin freno
con mis espuelas de espuma
y las riendas de tu pelo.

Sobre tu piel ondulante
curte el viento las heridas,
a la orilla del olvido
donde el recuerdo nos parte,

 y en la quietud de las rocas
ante mareas diurnas
seré de nuevo
quien sueñe amarte.

(Con Mayka Romero López)













Últimos días de verano

Buscando tu nombre
En la solitaria noche,
hacia un otoño que asoma
por las calles de Madrid,
anhelando el calor de tu pecho.

Tuve tu rostro, tu cielo,
tu sentir...nada tengo,
tan solo el vacío de tu ausencia
y antiguos aromas
que llevará el viento.

(Con Maribel Domínguez Duarte)













Letra a letra 

Oigo su voz, o eso creo,
siguiendo río abajo.
Esta vez las cenizas
no irán al mar,
en césped artificial
puede existir paraíso.

Mis agrietadas manos
se negaron a acariciar
las paredes del ocaso.
Se abrieron mis ojos
al mundo de los vivos
burlando al obstinado destino.

Sin vida letra a letra,
las puertas rotas
callando la verdad.
 Oigo su voz y sus pasos
aún más cercanos (o eso creí)

No me dejé arrastrar
por la corriente del olvido,
me despojé de mis lunas,
dejé caer todos mis ocres
de infinitos escondidos
despertando en mí.

(Con Esther Martínez)













Donde quedaron los años

Seremos imprecisos,
tropezando con los muebles
y algún café,
sin más trabajo
que compartir las mañanas.

Así es la vida,
con su manera de quererte,
viendo llover
y un nuevo día
las flores desde la ventana.

Guardianes del tiempo
nos aferramos a esperarnos,
acariciándonos el alma al evitarnos,

y a un silencio testigo de cada encuentro
 que reconstruya el deseo
donde fielmente añorarnos.

(Con Mai Pascual)













 Que se vayan

Extraño el sentir
de esa peculiar manera
(tal vez nunca seré igual)
como aire fresco en la mañana,
sin esa presión en el pecho.

Extraño el tiempo
desde una clave de sol
donde seguir su compás,
cualquier lugar que sostuviera
las notas de mi cabeza.

Extraño esa mirada
y como me sentía en ella,
¿Qué más da? no importa nada,
reflejos para traerlo a mi memoria
quiero y no quiero que se vayan.

(Con Gloria Del Pino Sans)













Un azul fuerte

Un azul fuerte
al doblar la esquina
para una vista cansada
de ver ya tanto.

Cansada, más no hastiada.
Aún ansiosa, de ti.
De tus besos, de mi tacto
sobre tu cuerpo adorado.

Una inquietud empañada
al reponer la película
y que faltes tú,
suma imperfecta.

Mortecina imagen
esbozada por tu mente afiebrada,
empeñada en alejarme
de tus brazos y de tu cama.

(Con Elena Bowen)














Como la primera vez

La prisa de mis zapatos
persigue migas de pan
por las piedras del camino,
y en una caja de cartón
llevo un amor invisible.

Como invisibles son mis manos
y acaso los pies fueran sombras
de árboles extintos,
y ese amor que no es
flotara en el suelo
como un espejismo.

Y  en una caja de cartón
llevo un amor invisible
y así sucediera siempre.

(Con Candelaria Villavicencio)













La noche y tú

Eres parte de un sueño
que inventé
en los paisajes
del invierno,
el silencio.

Eres tiempo de poesía
en un cristal,
de libres versos
en la garganta,
la oscuridad.

Eres el hambre de mis dedos,
la sed de mi boca,
la necesidad perenne de mi alma,
mi crucifixión.


(Con Sylvia Morales)













Almas gemelas

Cada momento contiene
millones de partículas de tiempo 
infinitas ocasiones
de acercar dos universos
(los nuestros)

Pequeñas cosas nos bastan
para evitar soledades,
y querernos sin pasado
con labios de primer beso
en todas las estaciones.

(Con Eva García Madueño)













Allá donde reside la locura

A veces
me hablan de corduras,
y deletreo tu nombre
en una casa vacía
para tenerte más cerca.

Allá donde reside la locura,
solo quiero poder entregarte
suspiros que nacen dentro
y susurrarte al oído
perdiéndome en el infinito

— Shhh…calla,
no escuche la voz el viento
y lo expanda.
Nadie puede retenerlo.

(Con Carmen Karmen)















Estado amnesia

Después de ti fue la luna,
luego limpiar de veneno
los huecos de la memoria;

y ya no había nada que decir,
el sol fue testigo y cómplice
de tal silencio.

(Con Arlette Valenotti)















La marea

El corazón que habito
sigue pendiente de ti
¡Cuánta locura!
perderse en la oscuridad
en medio de la tormenta.

¡Tempestad! 
has tentado mis ansias, 
creando un camino de estrellas
con cada uno de tus relámpagos, 
nacido y anidado en las entrañas,
en un mundo de tinieblas,
de enardecida pasión.

¡Calma!
refugio de malos vientos,
secreto de los besos contenidos,
paisaje de amor soñado
envuelto con el eco de su risa,
cuándo la piel aún denota
el tacto que hizo temblar.

No más amanecer sin tus caricias, 
no más noches de soledad, 
no volverán las lágrimas,
de tus flores las espinas...
me quedaré a vivir en tu voz.













Si ayer solo eras hermosura
hoy eres amor

He besado las noches sin cielos, 
derramando lágrimas desde el mar. 
He naufragado con cada una de las sirenas.

He dibujado de mil maneras 
nuestros nombres, 
he dado vida a los sueños, 
con ellos he creado un latido
de línea exacta,
pequeño imperfecto corazón. 

Has bajado con las nubes, 
acariciando tus manos 
la humedad de nuestra tierra, 
en ella has dejado tus huellas.

Has dibujado tu mundo junto al mío,
un lugar donde encontrarnos,
he conocido contigo el amor...

- ¿Me quieres?
Sí, más de lo que imaginas
- A veces es difícil imaginar
Pues imagina un universo
- Un universo es mucho
Sí, una eternidad.













Ya no siento que me ahoga 
la nostalgia

Soñaba con alas de pájaro, 
amaba su libre vuelo,
capaces de bailar con la compañía 
de la única ola.

Soñaba en tus brazos descansar,
ver claudicar horizontes
por detrás de las arenas,
ver como el día se esconde.

Tu amor es como un roce tímido, 
idéntico a la piel de un niño. 
tus besos, como la espuma del mar.

Amor, es compartir esta mesa
y en un bolero contigo
nuestra penúltima copa.















Adagio

Es la música que brota de tus palabras. 
en ellas siempre reposa un perfume, 
tempo más lento que va meciendo
toda mis noches de insomnio

Siento tus besos
mientras Mozart suena de fondo,
de forma infinita danza a lo eterno
aunando innúmeras caricias.

Palpita un halo de vida 
correteando entre mis manos
hidratándose de forma casi estéril.
De mis anhelos en ti.
¡Amor semper fidelis!















Saudade

Alma que das vida
cuando ellas alzan su vuelo,
anudadas, rostro a rostro,
transitando recodos,
cauterizando cada curva.
Amparo de nuestro pecho
no hay martirio de la tierra
que pueda ensombrecer.

Uno del otro,
hallemos eterna alborada,
dilatemos nuestro camino
por el mundo,

Amor mío;
emigrando del ruido,
inseguro de la humanidad,
mientras lloran las ventanas
me resguardaré en tus ojos.
Dejaré evaporar los atuendos,
creando un lugar único
para amarnos.
Prometo no rendirme jamás.













...il nostro universo

Sin huellas,
quiero nombrarte alto y claro,
noches que subyugarán, 
absorbiendo,
entre intensas sábanas, 
pronunciando a medianoche.
Y mi alma desnuda
presagié la miel de tu boca
reposando en la lectura de tu piel.