18 de diciembre de 2020

Un poema y tu sonrisa







Mi corazón

Viene y me lleva
a descubrir tu nombre,
a un paisaje interminable
con aromas de azahar,

trae tu belleza
ceñida al cuerpo,
a un deseo irrenunciable
que ni en mil noches soñé;
 
intacto a nuestra verdad

escoge el momento,
juega con las manos,
me clava en tus ojos,
se niega a esperar...

clama silencio,
rompe en las bocas
de un primer beso
aún con sabor a café.













Y la noche fuera

Nos encontramos en un beso,
y sobrevolando la alfombra
con la premisa de amarnos 
pronto aterrizó la ropa 
más allá de tus tacones.

Nos aprendimos el cuerpo 
palmo a palmo de memoria,
fuimos caricia en la piel,
de cada poro su aliento;

un plural interminable 
buscando el amanecer,
prólogo ardiente
en las sombras,

y desvestimos poemas 
el gusto, tacto, el deseo...
de volver a querernos tanto, 
tanto como sucediera
la primera vez.













Resiliencia

Por dónde vine no iré,
seré tu poema,
en un bolsillo esperanza,
en el otro los recuerdos.

Si te vas a enamorar...

Son cuatro letras,
como la vida misma.
Son cuatro letras,
y tu nombre mi secreto.

Hoy en cada pincelada
que dejé el sol al ocultarse
una sonrisa dibujada
verás cuando piense en ti.













Ocho planetas y tú

No hay verso suficiente,
quiero aprender a tu lado,
ser la noche que te envuelve, 

quiero salir de tu mano
por las mareas soñadas,
amarrarme a tus palabras,

y desvestir los deseos,
incendiar el universo
como en un sueño infinito.

Habla de fuego,
pasión, de besos...

habla de ti esta poesía
y quiero decir amor













Adiós tristeza

No pienso mirar el mar sin ti, 
ni cantar atravesando olvidos,
tan solo pido tu risa
en esas horas nocturnas
cuando se enrosca en mi cuello
la ausencia de algún abrazo.

"Llegado el momento,
decir que no me haces falta
sería mentirle al mundo"













Porque te siento

Has de saber
que si tus ojos me miran
arden las noches de invierno,
pasión, locura que incendia
la piel cuando nos amamos

Brinda, seduce la vida,
el vaivén de tus caderas
y una sonrisa en el aire
por respirar cada día. 
 
Eterna belleza
entra sin llamar,
traspasa los huesos...

Has de saber
que nadie mueve mi corazón
como tú,
imagínate con besos.













Love conquers all

Desnudos los sentidos
llegando al final del día
te arroparé
saliendo de puntillas,
y soñaré
que sigo envuelto
en tus brazos,
que me confundo
en tu cuerpo
con las gargantas
del mar, 
que no habrá mejor lugar
ni más bello el universo
que cerca de tus lunares,
que estoy sumido en el arte 
de hacer la vida contigo
en lienzos aún por tensar,
que la razón de existir,
mi amanecer, lo querido,
lo que no ha sido y será 
comienza y acaba en ti.













Quererte siempre y un día más

Gracias por las madrugadas
que llenan mi soledad,
por dejarme imaginar
una isla ante tu roca
y quedarme dentro.

Gracias por ser tan gigante,
por convertir en pequeños
mis poemas al desamor,
escuchar al corazón,
perdonar y confiarnos.

Gracias por ser la respuesta
de volver a enamorarnos,
al perpetuo calendario
donde los cinco sentidos
sueñan viajar sobre ti.

Desordena mis palabras,
ponlas como tú prefieras,
nada mejor
que refugiarme en tu boca.













Entre las cuerdas

Voy a pedirle a la noche
un sitio en tu corazón
y amaneceres de seda
por el mapa de tu piel.

Aprenderé sus lugares,
no quedará ni un rincón
de los pies a la cabeza
que no conozcan mis manos.

Aprenderé a hablar más bajo 
hasta que escuches tu nombre
al filo de las caderas
cuando me pierdo.

Para ti serán mis lunas
oídos de tus palabras.
Para ti limpias mañanas
en que creer;

y si vinieran  por mí
inventa un nudo 
con tus piernas,
guárdame en una canción, 
guárdame dentro…

¿Cómo no dar la vida 
por un sueño?













Desar(te)

Quiero el sabor de tus labios 
y uno tras otro
besos que nunca nos sobren,
sentir de tu desnudez
en mis manos la belleza 
que ante mis ojos provoca,
que ponga mi corazón
por ti el cartel de cerrado.

Quiero tu cuerpo aprender,
la medida entre mis dedos
al modelar tu cintura,
en tu boca sonreír,
no despertar de este sueño.
Porque tuya es mi razón
toma el ferviente deseo, 
si tiembla el mundo
abrígame con tu piel,
y que el amor haga el resto.













A Bell

Que la vida nos encuentre
siempre nombrando al amor
y a todo aquello que amamos.

Que la vida nos encuentre
a cada paso que damos
en un abrazo a la carrera,
compañeros de viaje,
en los versos de un poema...

la afinidad, nuestros cuerpos
sin efectos personales,
los silencios, nuestras manos,
en un corazón de tinta
con dos letras junto al mar.













Hasta los huesos

Prevaleciendo en lo oscuro,
amante de mis desvelos,
la luna sobre tu piel
cambió mis tristes poemas
por infinitos  “te quieros”

Después de tanto desear,
en los aromas nocturnos
imaginarme en tus brazos...

Mi amor eterno,
ahora que te pertenezco,
renuncio a mi libertad
si es la condena tus labios.













Principio y fin

Amaneció, dulces aguas,
vertiginoso descenso
atravesando montañas
hacia el profundo deseo
de tu océano.
Amaneció amor adentro,
hasta subir la marea,
hasta romper con sus olas
y desbordarse en mis manos.

Amaneció, entre las flores
sentí tu respiración,
la vida en estado libre,
la piel que amamos...
Hoy no quiero más colores,
ni otros valles, ni desiertos;
Mi única tierra
tu cuerpo.













Lejos del mar

Dicen que todo 
es según el color
del cristal
con que se mira,
y yo mirando tus ojos...

Llévame, 
aún quedan lunas 
por sonreír
buscando al sol de Bolonia
acariciando las dunas.

Llévame,
que traigo el alma desnuda
vagando por la ciudad
y tu cuerpo entre la espuma
navegando en la memoria

Llévame, 
que muero por un beso tuyo,
que sin sabor de tus labios
no hay calles  que  den al mar,

Llévame…
Dicen que no hay mal
que cien años dure.
Dicen que la vida
son dos días
y patas arriba la mía 
vive soñando contigo.













Algún día es mucho tiempo

Perdona que no te escriba,
que hoy no derrame las letras
de un poema por tu piel
prendiendo hogueras de miel
al descender por tu espalda

Preciosa mía,
bella en tu rojo vestido,
abriendo paso al amor,
bajo la luz de la luna
ahora nos toca volar...

Qué el tiempo es vida,
qué las caricias son oro,
qué lo eres todo
y todo en mí es mucho más
que amarte en unas palabras.













Versión reducida de dos

Atravesando la vida,
la vida nos sorprendió
en el hueco de un abrazo,
para comer de un bocado
los años antes perdidos

se perdonaron las dudas,
los errores cometidos,
compartimos los suspiros,
buscamos cada mirada.

Hoy para ser feliz
necesitaría tus manos
como raíces de un árbol
al que aferrarse la vida,

necesitaría tus mañanas
su luz en mi despertar,
tu savia nueva cada día;

que la distancia 
no fuera abismo
por donde siempre cayera,
que una llama no prendiera
en otra hoguera de olvido.

Hoy para ser feliz
necesitaría los besos
de ti colmando mis noches,
que aflojaran este nudo;

necesitaría una ventana,
desde tus ojos mirar,
formar parte de tu mundo.

 Sin darme cuenta
el corazón se ha rendido
presa de antiguos paisajes,

ella en su rojo vestido,
yo entre vanas elocuencias
luciendo mi peor traje…

 “A veces contra un calendario
puede más nuestra pasión
y hay amores para siempre”












Besos pendientes

Dime que nunca te irás
de mi vida,
dime que te quedarás
a compartir el mantel
y algún álbum de familia.

Llena momentos sinceros
mientras los años perdidos
sin conocer un final
contigo desaparecen.

Dime que alinearon
en acuario los planetas,
que serás mi otra mitad,
mi futuro,  mi presente...

que a medio segundo de ti
distingue mi voz tu sombra,
que tu corazón me nombra,

que llegarnos a encontrar
no es solo cuestión de suerte.












Lo que me dicta su boca

No conocieron mis labios
mejor lugar donde aprenderse
cada beso de memoria.

No adiviné ni su edad
y ya hice planes
para los próximos cien años,
ya me imaginé en lugares,
junto a su risa...

no eran lejanos sus dedos
formando círculos,
la hierba recién cortada,
un nuevo día naciendo
de un mes cualquiera sin prisa.

Qué le voy a hacer,
si solo con oír su voz
enciende mi corazón
y hay en la vida
algo más que respirar.

Qué le voy a hacer, 
si en cada nueva poesía
ella es el aire,
mi otra mitad.













Tránsito

De imaginarte conmigo
en apagadas ventanas,
donde encontrarse de cerca
nuestra pasión postergada.

Por deshacer las maletas,
 quemar los versos gastados 
y los cuadernos viajeros
sin ver la noche en tu piel.

 Por traicionar a la luna
para besarnos descalzos
y silenciar malas voces
de amores que nunca fueron…

a un punto y final
perdemos los dos.













Todo es ahora

Quiéreme como a la tierra,
con las manos del deseo,
creciendo por dentro.
Quiéreme convertida en fuego,
quemándome el alma,
lejos de un poema.

Quiéreme, al vaivén de tu marea,
enloqueciendo a la luna,
después de amar
atravesando la piel.
Quiéreme, nos inventaremos alas
para salir a volar.













Carpe diem

Como la luz del nuevo día,
formando un lienzo
de círculos por tu espalda,
de manantiales, afluentes,
ríos que se desbordan
al tono verde de tu mirada...

Brillo ideal 

Revivo el arte
con un amanecer en tus manos,
solo tu cuerpo,
sin cambiar nada, sin ocultarse,
viendo colgar de una lámpara
ligeras muestras color azul.

Siempre deseo pintarte, 
siempre, probar tus labios, 
y lo demás.













No preguntes si te espero

Fui escribiendo tu nombre
calmando mis tempestades,
apresurando las horas 
me evaporé en los cristales
ante la ausencia de aliento.

y fui lluvia de extrañarte,
fui nostalgia, fui silencio...
A veces duele el amor,
como a la luna y al sol
lejos de verse.

"El aire es inmortal,
la piedra inerte..."













Aquel que no se cansa de mirarte

Sonríes como un sol
vertido en la montaña,
abarcas las estaciones
de los pies a tu cabeza
desabrochando al amor,

y apareces en un verso

"...viendo el romper de las olas 
contra el muro de sus piernas"
y quiero ser mar.













En mitad de la nada

Borraste mi soledad, 
cada adiós y cada herida,
cada maldito poema
escrito lejos de ti;
me enseñaste a comprender
que no hay puerta de salida
si no se acaba de entrar,
que aún existen los milagros...
de tanto soñar, de todo lo amado,
soy náufrago en la ciudad.













11:11

En esta hora mis ojos
son el deseo en tu espalda
de años sin verse,
de ansiar tus labios.
En esta hora en mis manos
hierven las venas,
cerca del cielo,
por tus rincones escondidos.
En esta hora
quema la respiración,
fuego que aguarda 
toda una vida, mi suerte...
lo más querido.













Sesenta segundos

Pido perdón a los vientos
por resistirme al olvido,
antes que seas recuerdo 
caminaría mal herido
aun cayendo en el intento.

Pido perdón a los vientos
por haberte deseado 
en todas formas verbales,
bajo velas de balandros,
por las calles y portales...

por soñarte cada día
al amparo de unos versos,
del Vesubio y sus cenizas,
entre la sombra de almendros,
por las antiguas ruinas...

Esperaré en mi ventana 
que la luna nos encuentre
“ogni minuto senza di te, 
ma ti amo per sempre”







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