17 de enero de 2018

Sin ti no hay poesía







En las afueras

Nunca estuvimos tan cerca
como a deshoras esa noche,
ni tan siquiera en bien amadas
treguas nocturnas.

Nunca obtuvimos promesas
de puntuales insomnios,
solo el adiós a recuerdos
que en la pared observaban.

Hoy mi corazón reclama
unos versos de Sabines,
la luna fue anestesiada,
ella no sé si vendrá.














Todo es ahora

Después de haber llorado tanto
a ojeras y pestañas,
viendo pasar los tranvías
quedaron las soledades.

¿Quién eres tú?
—pregunto al aire—.
Qué sin ti no hay poesía
y busca tu nombre mi boca.

Después de tanta agonía
dos luces verdes
iluminaron la vida.
Todo es ahora.





“…se ha ido, y mis sueños
fueron detrás”

FIN









Segunda parte (sin ti)

Ahora que está limpio el cielo
y en los tejados resplandecen
anuncios de un nuevo día,

distingo el color de tus ojos
en lunas de escaparates,
con incitante desvelo;

lejos de turbios lugares,
de absurdas fiestas mentira
y torpes pasos de baile.

He vuelto a mirar tu foto
(será la enésima vez)
la que sonríe a la vida,

ahora que las canciones de amor
hablan de ti,
ahora que el tiempo no perdona,
nos quedó tanto por hacer...















8 de enero de 2018

Adiós tristeza








En una tarde de invierno

Abandonarse,
tras el verde de tus ojos
en las líneas de unas manos
que aún me queman.

Debo recordar amarte de lejos,
tenerte sin ataduras ni discursos,
caminar sin miedo en tus sueños.

Nada falta,
por si el amor no tenía nombre
yo le puse el tuyo.













Una y mil noches

Que el aliento se evapore
por los surcos,
desnudando madrugadas
los secretos de la piel.

Que la música
sea un encuentro
entre mi boca y la tuya,
en invisible silencio.


Con tus palabras
no me besarás los labios,
pero besarás mi alma
una y mil noches.













Fue suficiente

Tal vez en el intento de huida
olvidamos el equipaje
más importante de nuestra vida,
la ocasión de saber mirarse.

Tal vez formarán parte
de mis manos tus caderas,
quizás otra primavera
lleve mis pasos contigo.

(enamorar)

Rendirse en desespero,
encuentro fortuito, tropezar
y caer sin olvido.













Reflejo de todo o nada

Retaré al cielo,
así con el aire traiga a mí
la caricia de tus dedos.

Atraparé sueños
donde encontrarme
unos versos de amor

con su disfraz de latidos,
atravesando las sombras,
escritos sobre mi piel.

Rastro de nuestras vidas,
espejo de pensamientos,
sentimientos inquietos.













Cualquier día

En la distancia
donde perdimos el rumbo espérame,
donde me entregabas la vida,
donde nos cobijamos del frío.

En tus mañanas,
donde la luna se esconde,
donde dejamos la noche
y luces que nos miraban.

Allí estaré



Duetos con Mabel Fernández









2 de enero de 2018

Paso al amor








Año nuevo

Para ti no hubo misterio,
ayer estaba en tu mirada
con la sonrisa más allá
de los recuerdos.

Antes no supe leerte,
y sin verlo nadie
donde dejamos los sueños
pusiste "continuará..."

Has vuelto,
esta vez voy a cuidarte.













Soledad 5:30 am

Llora sobre mi hombro
en forma de mujer,
regresa una vez más
  el amor que se fue.

Iba contando ovejitas
y se las comió el lobo.













C'est la vie

En un poema infinito
la siento en cada palabra,
ella y amor
como dos gotas de agua.

Ahora que viene la lluvia
solo deseo tener su risa,
su dulce voz...

Así es la vida.













Tu amigo


Recuerdas, una vez dije:
"aunque nadie me quisiera
 yo le escribiré al amor"

Hoy soy culpable
de pretender tu cariño,
como una piedra al vacío

por el desliz de esa mirada
que aún me mata,
encadenado a esta locura...

Entre pañuelos de ausencia
culpable mi corazón
de enamorarse contigo.













Frente al espejo

Cansado
de no tenerte mis labios
ni mar en donde mirarte.







“Ojalá podamos tener
el coraje de estar solos
y la valentía de arriesgarnos
a estar juntos...”

(Eduardo Galeano)







29 de diciembre de 2017

Desde que tú no estás








La realidad

Después de aquel tacto
no abrigan más pieles
las horas desnudas.

Tú, siempre tú,
no queda otro amor
trazando la espalda,

y al final mi sombra
despacio se aleja
por aceras agrietadas.

No existir al mundo.













Porque te siento

Tú eterna belleza
entra sin llamar,
traspasa los huesos
—No te vayas, no me dejes, 
las agujas del reloj duelen.

Y es que hoy

practicar duetos quisiera
en el deseo de tus labios,
cambiar tristezas
que hieren
por las caricias del alma.

Y es que hoy
aún sigo sumando besos.













Nosotros

Te regalo cada noche
silencios donde perdernos
de luna amante escondida.

Te regalo los latidos
escritos en cada verso
por calles que van al cielo;

mientras se cierra otro día,
mientras de tanto querernos
sigues coloreando sueños
conmigo en tu corazón.













1984

Quisiera demostrar a tu sonrisa
todo lo que te digo,
ser ese fuego de amor eterno,
poder convencer al frío.

Quisiera retener cualquier tiempo
entre miradas de niña,
colmar los labios de besos nuevos
tuyos y míos.

Quiero abrazarte
como antes nadie,
en los cristales
dibujarte un corazón,

y en el recuerdo
ser aquel parque
en esta tarde de invierno.













De un azul imposible

Una estrella se oscurece
cada vez que la recuerdo,
cuerpos danzando
noches que alejan.

No hubo pastillas
para dormir tanta ausencia
y a mis fantasmas
les perdí el miedo.

Ahora intento ser feliz













La cita

Quemaré fracasos,
malos amores,
días de nunca quererse 
apalabrados al aire.

De sueños traicioneros
yo velo, tú duerme,
nos quedan los sitios,
desear encontrarse;

romper calendarios
comenzar de cero,
cerca de tus manos,
tus manos de amiga

Seré puntual













Solo

Desde que tú no estás
se desvisten los poemas 
y sigue intacto el deseo
sentado sobre la cama
con intentos de soñar.

Si las paredes hablasen
no esconderían las horas
palabras desconocidas,
ni más miniados paisajes
donde encontrarnos de nuevo.

Desde que tú no estás
se aferran tristes los versos 
en contra de mi voluntad,
y a los pequeños demonios
les recuerdo que te quiero.













En las ventanas de sus ojos

Tiempo de subir persianas,
de asomarse al mundo,
de dejar que pase la luz…

y al negro de su vestido
no caigan más lágrimas.













De Norte a Sur

Mis pasos se encaminan
hacia el color de tus notas,
mientras en cualquier calle
a unos ochenta kilómetros
la injusticia de no verse.

Cuanta maldad, cuanto dolor,
salir de la oscuridad
a descubierto, sin saber nadie
que descansando en tus brazos
pudiera morir tranquilo.













Viviendo al amor

Se detuvieron los besos
donde encontraron felices
dos almas rotas.

Estúpido velo,
lento perdón.

Ya lo ves,
sigo sin poder dormir
cuando no sé de tu boca.






"Mi Vida, no queda nada por decir,
salvo esto: el amor nunca se pierde'

(Oscar Wilde)