10 de octubre de 2017

A un solo verso de ti








 Procuro echarte de menos

El olvido no vendrá
a escudriñar los secretos
que esta ciudad nos esconda.














Aunque no venga del mar

Nueve de cada diez baladas
sin querer me matan,
y me convierto en un pez
con memoria
(con mucha memoria)

loco por volver a verte,
sin paredes de cristal
me ignoras
en la sección de congelados…
ahora resultas más fría.














De momento

No estoy en ti,
no estás en mí,
el amor doblaste en una maleta
con la pasión caducada.

Querías entrar en mi poemario
y lo has conseguido, pero no,
no con los versos del fracaso,

mejor en un capítulo aparte
donde el destino nos guarde
bajarse en la misma parada.














Para el recuerdo

Mañana te encontraré
en el carnaval de Río
o al oeste de Manhattan
como una lagartija al sol,

y es que siempre estarás
por cualquier tiempo
disfrazada de verano
sin lugar donde olvidarte.














A ciertas edades

Después de la última discusión
con subtítulos
ya es domingo por la tarde;

escucho “Riders on the storm”
mientras repaso las notas
de un documento de Word.

Tengo un mal recuerdo de ti
y una ensalada ilustrada
para llevarme a la boca.














A un solo verso de ti

Me escribes
ante el ruido de la tele,
me dices,
que hay un futuro sin colores
y alguna canción de blues
para silbar en tu ausencia.

Sería peor
nunca haberte conocido,
no haber sabido que existieras.
En este bar de mala muerte
no puede llamarse amor
setenta días sin quererse.














Ser de nadie

Soy pasajero al pasado
en un otoño que llega
para cubrirse de hojas.

Soy un camino sin huellas
bajo la lluvia de ayer
para unos pies hoy descalzos.

Passarà el temps,
sempre l'amor pot amb tot,
la vida seguirà i aqui estarem.














Los mimos te daban miedo

Perdimos el sentido
y la cuenta atrás,
después cuando los demás
se fueron
como señal de protesta
pusiste a secar tu alma
y me enseñaste a bailar.

Unas gotas de Chanel
ante la puerta cerrada...

—“tranquilo
saldremos de esta”













(Poema en una botella)











25 de septiembre de 2017

Cosas de dos








No se lo digas a nadie

Una vez más
la noche dio rienda suelta
ante su eterna belleza;

la vida fue una sonrisa,
mi mundo fueron sus besos,
el cielo puede esperar.          

Una vez más
me llenas de ciudades cálidas,
de terrazas con siempres
y calles con tu luz singular.

Tierna voz que abrigas
los espejos rotos de mi nombre;
naciste para mí
entre cien palabras alentosas.

Una vez más
María baila
y se para el tiempo.

(Con Silvia Savall)













A flor de piel

Me aposente en su mirada
y en las puertas de su amor,
vive pernoctando mi alma;
no te fugues pensamiento,

si solo puedes llegar
en sueños hasta su almohada
deja pues allí tus versos,
mientras viene la alborada.

A las puertas de su amor
deriva versos
la madrugada

A las puertas de su amor
llevo roto el corazón
y lunas tristes
en la mirada.

(Con Mari Amor Campos)














Ahora y siempre

De todos mis pecados
eres el que siempre cometo.
De todos mis infiernos
al que siempre regreso.
De mis mandamientos
el único que cumplo.
De mis caminos
el que siempre ando.

De cada amanecer
eres luz de nuevo día.
De cada palabra al viento
la que dice la verdad.
De los amores
el que aún queda por vivir.
De los sentidos
el que me dejan tus labios.

Mi más dulce delirio

Eres todo, todo para mí

(Con Raquel Miranda)














Besos de tinta

A veces, es más fácil
decir lo que uno siente
en “te quieros” de otros,
en estribillos de canciones,

compartiendo
como si fueran nuestras,
en poemas ya escritos
incluso en silencio, sin ruido,

en designios por lo exento
de vino, rosas y olvido,
obviando las estaciones;

en parajes por tu ausencia,
en ruinas del pensamiento,
en verso y fuego consumidos.

A veces, ser sin ti
es más que imposible
y otras ridícula.

A veces, yo no supe
quererte de menos,
ni tú quererme de más.

(Con Loli García)














Sueño de amor


Seguiré en tus noches
bajo la atenta mirada de farolas.

Dejaré mi ventana abierta
por si decides hablarme.

Inventaré frases,
un lugar donde quedarnos…

y siempre que duerman
volveré a buscarte.

(Con Amor Pérez Egea)














Somos los siguientes

Escucho el viento gemir
cuando tú piensas en mí.
Gemidos ahorcados
en un incierto destino.
Gemidos que abren la puerta
a una bohemia melancolía
que se retuerce en la mesura
de unos besos endulzados
con los restos de tu hiel.

Horas que intento dormir
de mi mente suelo huir
en busca de estrellas
que alumbren mi vida.
Todos los caminos
conducen a esta locura
sin mirar atrás,
ni ver nubes negras,
sólo noches por tu piel.


(Con Gema Cepeda)














Sentir

El amor
es esa obstinación
de hacer feliz
a otra persona.

El amor
es renunciar
a parte de ti
y al corazón.

El amor,
siempre el amor.

(Con Susana Giraudo)














Ninguna noche es la misma

Soñé que me querías 
en la rima de un poema,
con tus hilos de colores 
enredando nuestra risa.

Soñé que fuiste mía 
hace ya mucho tiempo
y que te has olvidado de mí 
y de mis caricias.

Llévate la soledad
que hoy me está matando,
dime que nada es mentira,
blanca luna, déjame ir.

(Con Maite García-Nieto)















Vuelta de hoja

Yo estaré sola, pero tú no;
tú ríe, tú vuela,
y cierra por fuera
que la vida es mucho más.

Déjame una eternidad,
más en el cielo de tus
ojos…que use mi tinta,
cuando mi cuerpo
termine de volar.

Soy la del abismo en letras,
la que voló a ras de piel y 
acabó con las alas rotas
en este cielo de papel.

(Con Elena Yust Larrabeiti)














Sobre las olas

Sobre el corcel de las olas
voy cabalgando sin freno
con mis espuelas de espuma
y las riendas de tu pelo.

Sobre tu piel ondulante
curte el viento las heridas,
a la orilla del olvido
donde el recuerdo nos parte,

 y en la quietud de las rocas
ante mareas diurnas
seré de nuevo
quien sueñe amarte.

(Con Maica Romero López)















Septiembre

Buscando tu nombre
En la solitaria noche,
hacia un otoño que asoma
por las calles de Madrid,
anhelando el calor de tu pecho.

Tuve tu rostro, tu cielo,
tu sentir...nada tengo,
tan solo el vacío de tu ausencia
y antiguos aromas
que llevará el viento.

(Con Maribel Domínguez Duarte)















Poema nocturno

Eres parte de un sueño
que inventé
en los paisajes
del invierno,
el silencio.

Eres tiempo de poesía
en un cristal,
de libres versos
en la garganta,
la oscuridad.

Eres el hambre de mis dedos,
la sed de mi boca,
la necesidad perenne de mi alma,
mi crucifixión.

(Con Sylvia Morales)















Donde quedaron los años

Seremos imprecisos,
tropezando con los muebles
y algún café,
sin más trabajo
que compartir las mañanas.

Así es la vida,
con su manera de quererte,
viendo llover
y un nuevo día
las flores desde la ventana.

Guardianes del tiempo
nos aferramos a esperarnos,
acariciándonos el alma al evitarnos,

y a un silencio testigo de cada encuentro
 que reconstruya el deseo
donde fielmente añorarnos.

(Con Mai Pascual)















 Que se vayan

Extraño el sentir
de esa peculiar manera
(tal vez nunca seré igual)
como aire fresco en la mañana,
sin esa presión en el pecho.

Extraño el tiempo
desde una clave de sol
donde seguir su compás,
cualquier lugar que sostuviera
las notas de mi cabeza.

Extraño esa mirada
y como me sentía en ella,
¿Qué más da? no importa nada,
reflejos para traerlo a mi memoria
quiero y no quiero que se vayan.

(Con Gloria Del Pino Sans)














Un azul fuerte

Un azul fuerte
al doblar la esquina
para una vista cansada
de ver ya tanto.

Cansada, más no hastiada.
Aún ansiosa, de ti.
De tus besos, de mi tacto
sobre tu cuerpo adorado.

Una inquietud empañada
al reponer la película
y que faltes tú,
suma imperfecta.

Mortecina imagen
esbozada por tu mente afiebrada,
empeñada en alejarme
de tus brazos y de tu cama.

(Con Elena Bowen)















Como la primera vez

La prisa de mis zapatos
persigue migas de pan
por las piedras del camino,
y en una caja de cartón
llevo un amor invisible.

Como invisibles son mis manos
y acaso los pies fueran sombras
de árboles extintos,
y ese amor que no es
flotara en el suelo
como un espejismo.

Y  en una caja de cartón
llevo un amor invisible
y así sucediera siempre.

(Con Candelaria Villavicencio)















Letra a letra 
(Ni una menos)

Oigo su voz, o eso creo,
siguiendo río abajo.
Esta vez las cenizas
no irán al mar,
en césped artificial
puede existir paraíso.

Mis agrietadas manos
se negaron a acariciar
las paredes del ocaso.
Se abrieron mis ojos
al mundo de los vivos
burlando al obstinado destino.

Sin vida letra a letra,
las puertas rotas
callando la verdad.
Oigo su voz y sus pasos
aún más cercanos (o eso creí)

No me dejé arrastrar
por la corriente del olvido,
me despojé de mis lunas,
dejé caer todos mis ocres
de infinitos escondidos
despertando en mí.

(Con Esther Martínez)














Almas gemelas

Cada momento contiene
millones de partículas de tiempo 
infinitas ocasiones
de acercar dos universos
(los nuestros)

Pequeñas cosas nos bastan
para evitar soledades,
y querernos sin pasado
con labios de primer beso
en todas las estaciones.

(Con Eva García Madueño)















Allá donde reside la locura

A veces
me hablan de corduras,
y deletreo tu nombre
en una casa vacía
para tenerte más cerca.

Allá donde reside la locura,
solo quiero poder entregarte
suspiros que nacen dentro
y susurrarte al oído
perdiéndome en el infinito

— Shhh…calla,
no escuche la voz el viento
y lo expanda.
Nadie puede retenerlo.

(Con Carmen Karmen)
















Estado amnesia

Después de ti fue la luna,
luego limpiar de veneno
los huecos de la memoria;

y ya no había nada que decir,
el sol fue testigo y cómplice
de tal silencio.

(Con Arlette Valenotti)