13 de septiembre de 2017

Cosas de dos








No se lo digas a nadie

Una vez más
la noche dio rienda suelta
ante su eterna belleza;

la vida fue una sonrisa,
mi mundo fueron sus besos,
el cielo puede esperar.          

Una vez más
me llenas de ciudades cálidas,
de terrazas con siempres
y calles con tu luz singular.

Tierna voz que abrigas
los espejos rotos de mi nombre;
naciste para mí
entre cien palabras alentosas.

Una vez más
María baila
y se para el tiempo.

(Con Silvia Savall)













A flor de piel

Me aposente en su mirada
y en las puertas de su amor,
vive pernoctando mi alma;
no te fugues pensamiento,

si solo puedes llegar
en sueños hasta su almohada
deja pues allí tus versos,
mientras viene la alborada.

A las puertas de su amor
deriva versos
la madrugada

A las puertas de su amor
llevo roto el corazón
y lunas tristes
en la mirada.

(Con Mari Amor Campos)














Ahora y siempre

De todos mis pecados
eres el que siempre cometo.
De todos mis infiernos
al que siempre regreso.
De mis mandamientos
el único que cumplo.
De mis caminos
el que siempre ando.

De cada amanecer
eres luz de nuevo día.
De cada palabra al viento
la que dice la verdad.
De los amores
el que aún queda por vivir.
De los sentidos
el que me dejan tus labios.

Mi más dulce delirio

Eres todo, todo para mí

(Con Raquel Miranda)














Besos de tinta

A veces, es más fácil
decir lo que uno siente
en “te quieros” de otros,
en estribillos de canciones,

compartiendo
como si fueran nuestras,
en poemas ya escritos
incluso en silencio, sin ruido,

en designios por lo exento
de vino, rosas y olvido,
obviando las estaciones;

en parajes por tu ausencia,
en ruinas del pensamiento,
en verso y fuego consumidos.

A veces, ser sin ti
es más que imposible
y otras ridícula.

A veces, yo no supe
quererte de menos,
ni tú quererme de más.

(Con Loli García)














Sueño de amor


Seguiré en tus noches
bajo la atenta mirada de farolas.

Dejaré mi ventana abierta
por si decides hablarme.

Inventaré frases,
un lugar donde quedarnos…

y siempre que duerman
volveré a buscarte.

(Con Amor Pérez Egea)














Somos los siguientes

Escucho el viento gemir
cuando tú piensas en mí.
Gemidos ahorcados
en un incierto destino.
Gemidos que abren la puerta
a una bohemia melancolía
que se retuerce en la mesura
de unos besos endulzados
con los restos de tu hiel.

Horas que intento dormir
de mi mente suelo huir
en busca de estrellas
que alumbren mi vida.
Todos los caminos
conducen a esta locura
sin mirar atrás,
ni ver nubes negras,
sólo noches por tu piel.


(Con Gema Cepeda)














Sentir

El amor
es esa obstinación
de hacer feliz
a otra persona.

El amor
es renunciar
a parte de ti
y al corazón.

El amor,
siempre el amor.

(Con Susana Giraudo)














Ninguna noche es la misma

Soñé que me querías 
en la rima de un poema,
con tus hilos de colores 
enredando nuestra risa.

Soñé que fuiste mía 
hace ya mucho tiempo
y que te has olvidado de mí 
y de mis caricias.

Llévate la soledad
que hoy me está matando,
dime que nada es mentira,
blanca luna, déjame ir.

(Con Maite García-Nieto)















Vuelta de hoja

Yo estaré sola, pero tú no;
tú ríe, tú vuela,
y cierra por fuera
que la vida es mucho más.

Déjame una eternidad,
más en el cielo de tus
ojos…que use mi tinta,
cuando mi cuerpo
termine de volar.

Soy la del abismo en letras,
la que voló a ras de piel y 
acabó con las alas rotas
en este cielo de papel.

(Con Elena Yust Larrabeiti)














Sobre las olas

Sobre el corcel de las olas
voy cabalgando sin freno
con mis espuelas de espuma
y las riendas de tu pelo.

Sobre tu piel ondulante
curte el viento las heridas,
a la orilla del olvido
donde el recuerdo nos parte,

 y en la quietud de las rocas
ante mareas diurnas
seré de nuevo
quien sueñe amarte.

(Con Maica Romero López)















Septiembre

Buscando tu nombre
En la solitaria noche,
hacia un otoño que asoma
por las calles de Madrid,
anhelando el calor de tu pecho.

Tuve tus ojos, tus manos,
tu sentir...nada tengo,
tan solo el vacío de tu ausencia
y antiguos aromas
que llevará el viento.

(Con Maribel Domínguez Duarte)















Poema nocturno

Eres parte de un sueño
que inventé
en los paisajes
del invierno,
el silencio.

Eres tiempo de poesía
en un cristal,
de libres versos
en la garganta,
la oscuridad.

Eres el hambre de mis dedos,
la sed de mi boca,
la necesidad perenne de mi alma,
mi crucifixión.

(Con Sylvia Morales)















Donde quedaron los años

Seremos imprecisos,
tropezando con los muebles
y algún café,
sin más trabajo
que compartir las mañanas.

Así es la vida,
con su manera de quererte,
viendo llover
y un nuevo día
las flores desde la ventana.

Guardianes del tiempo
nos aferramos a esperarnos,
acariciándonos el alma al evitarnos,

y a un silencio testigo de cada encuentro
 que reconstruya el deseo
donde fielmente añorarnos.

(Con Mai Pascual)















De amar(se)

Se estremecieron
las paredes de la habitación
entre el susurro de palabras
que se hicieron juramento.

El mundo bajo aquellas sábanas,
el cielo mirando hacía el techo,
la tierra un colchón que temblaba,
tus besos el aire más puro;

y sobre mi deseo el tuyo.

(Con Rosa Rosae)














 Que se vayan

Extraño el sentir
de esa peculiar manera
(tal vez nunca seré igual)
como aire fresco en la mañana,
sin esa presión en el pecho.

Extraño el tiempo
desde una clave de sol
donde seguir su compás,
cualquier lugar que sostuviera
las notas de mi cabeza.

Extraño esa mirada
y como me sentía en ella,
¿Qué más da? no importa nada,
reflejos para traerlo a mi memoria
quiero y no quiero que se vayan.

(Con Gloria Del Pino Sans)














Un azul fuerte

Un azul fuerte
al doblar la esquina
para una vista cansada
de ver ya tanto.

Cansada, más no hastiada.
Aún ansiosa, de ti.
De tus besos, de tus manos,
de tu cuerpo adorado.

Una inquietud empañada
al reponer la película
y que faltes tú,
suma imperfecta.

Mortecina imagen
esbozada por tu mente afiebrada,
empeñada en alejarme
de tus brazos y de tu cama.

(Elena Bowen)















Como la primera vez

La prisa de mis zapatos
persigue migas de pan
por las piedras del camino,
y en una caja de cartón
llevo un amor invisible.

Como invisibles son mis manos
y acaso los pies fueran sombras
de árboles extintos,
y ese amor que no es
flotara en el suelo
como un espejismo.

Y  en una caja de cartón
llevo un amor invisible
y así sucediera siempre.

(Con Candelaria Villavicencio)















Letra a letra 
(Ni una menos)

Oigo su voz, o eso creo,
siguiendo río abajo.
Esta vez las cenizas
no irán al mar,
en césped artificial
puede existir paraíso.

Mis agrietadas manos
se negaron a acariciar
las paredes del ocaso.
Se abrieron mis ojos
al mundo de los vivos
burlando al obstinado destino.

Sin vida letra a letra,
las puertas rotas
callando la verdad.
Oigo su voz y sus pasos
aún más cercanos (o eso creí)

No me dejé arrastrar
por la corriente del olvido,
me despojé de mis lunas,
dejé caer todos mis ocres
de infinitos escondidos
despertando en mí.

(Esther Martínez)











27 de julio de 2017

Por días como hoy






“El sol vino a decirte
que en mi alegría
sigues presente:

que en ti, mujer,
de ojos abiertos
nace otro día”







Camino interminable

En el vibrar de unas cuerdas,
en los precarios carteles
fijados sobre la pared.

En los parpados mojados,
en el nudo desatado
que no amarró
nuestros cuerpos.

En el después sin después
viendo alejarse los pasos,
en los siguientes minutos
de tu retorno…

y vuelta a empezar.













Inspiración y locura

Por días como hoy
de sombra inquieta
y ridículo Don Juan
la soledad declara
la guerra.

Por días como hoy
de horas inútiles
darás color
a las fotos por hacer.













Ocho horas

Dame lunas de verano
y uno tras otro
besos que nunca nos sobren
(como si nunca te fueras)

Déjame parar el tiempo
atrapado en tu sonrisa,
que al respirarte
el mundo será más sencillo
y la vida espera.













Versos menores

Nunca se me dieron bien 
las despedidas;
mi suerte acaba en ti.












28 de mayo de 2017

Noche entreabierta








Luna de mayo

Una vez más
sobran canciones de amor,
palabras sin ver el sol
y piedras que callan.

Una vez más
oculto en el disfraz de un pájaro
espero levantar el vuelo
cuando de lágrimas sequen
mis alas.













Elegía

Noche entreabierta,
versos cerrados
marcan tu rumbo.

Noche estrellada,
las dos y treinta,
poeta hacia el mar.













504

A veces vuelvo,
sigo de pie (siempre de pie)
y ante las puertas del cielo
no falta el aire.

A veces vuelvo
hasta ese martes,
y me recuerda el silencio
que nunca despertarás.






"Desde el sigilo
nadie más habla,
igual que un niño
cuando la luz se apagaba
viendo las sombras huir,
igual que tu ausencia...
padre, me quedo en tierra"