13 de abril de 2016

Entre nosotros








Regresa el agua

Siento tu cuerpo hacia el alba
causando apego a mi piel,
tiembla por ti el universo,
entre las manos desatadas
regresa el agua.














Desconocido en primavera

Fui huésped en tu boca
buscando aliento
para continuar

y ahora llegará un verano
donde nos sobran nostalgias.

El sol cae tras la ciudad,
entre nosotros amor
 algo más que una palabra.














Bella

Más tarde te vi en mis notas, 
en los secretos de un diario,
tú sin saberlo...

No existe lugar donde 
se olviden los besos,
no dejas soplo de aire,
ni flores en el jardín.














4 de abril

Se despertó
tras la sombra de su mano
viendo un paisaje desnudo
en otro lienzo,

espejos que retrataban
sonrisas de buenos días
escondiendo la verdad.
  
letras en busca del mar,
  frío el silencio.













Sáhara

Así, de golpe
el viento borró las huellas,
por las arenas
los blancos atavíos
se oscurecieron.

Y nos amamos 
ante el anochecer
de otras lenguas,
probando el cielo.














Donde no quedan sonrisas

Aún siguen latiendo las paredes,
aún siento el vaho de tus palabras,
aún lloran tu nombre los cristales,
será que aún no te has ido.













De otra manera

Ahora que no me rodea
con aros de humo
tu imagen borrosa,
embalsamando esta historia
busco mi espacio.













Perro flaco

En otro tiempo con ejércitos
de amantes tropezaba
y en tu cintura les vencía cada noche,
con la lluvia resbalando en los tejados,
por tus ojos buscando una luna verde.

En otro tiempo yo seré nada,
cual trago amargo, 
soga en el cuello anudando la razón,
piel mal sujeta a los huesos,
yermo paisaje sin pinceles.














Luna desolada

Acostumbramos los cuerpos
a remendar comisuras
de amargos besos curtidos
en sus campos de batalla,

con aviones de papel
sobrevolando las calles,
entre victorias y derrotas,
cerrando heridas.













Sueño contigo 440

Fuiste cómplice en mis viajes
por océanos de recuerdos,
como una brisa de mayo
sin miedo al amor.





“El amor ascendía entre nosotros
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron”.

(Miguel Hernández)